Alba Colombo, profesora de los Estudios de Artes y Humanidades de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC), indica que la popularidad de esta fiesta viene porque «es muy práctica y útil»
06 ago 2025 . Actualizado a las 05:00 h.¿Qué está pasando con la generación que ahora tiene alrededor de 50 años y que vuelve a las discotecas en horario de tarde como si fueran adolescentes? Es lo que se llama tardeo, un concepto que incluye fiestas, conciertos y sesiones de disyoqueis en horario de tarde, que ha crecido de manera exponencial en los últimos años. En ellas se estila la nostalgia de los años ochenta y noventa —las décadas en las que fueron jóvenes los que las frecuentan—.
Así, proliferan las sesiones con música de los años 80 y 90 ?y abren al público desde las cinco de la tarde hasta las once de la noche—. Un horario perfecto para poder salir y el día siguiente estar en condiciones de afrontar el día.
Alba Colombo, socióloga de la cultura, profesora de los Estudios de Artes y Humanidades de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC) indica que ocio de tarde «está fuertemente vinculado a los cambios en la manera de consumir y relacionarse de la llamada generación X. Desde una perspectiva sociológica, si antes se consideraba que la juventud terminaba en la treintena, ahora se extiende hasta la cincuentena. Es una actividad relacional y cultural que no se vincula únicamente a la noche ?como era habitualmente el ocio festivo?, sino a salir de fiesta por la tarde».
Según Colombo el «tardeo» se ha hecho popular porque «es muy práctico y útil», y responde a las necesidades de esta generación de edad más avanzada, que puede salir en horario de tarde y volver a casa a una hora que les permita hacer una vida normal al día siguiente.
La experta considera que en la raíz de este fenómeno también están los cambios que ha experimentado el modelo de familia tradicional. «Cada vez hay más separaciones, y las personas que están en la cuarentena y la cincuentena quieren seguir conociendo a gente y pasándolo bien como individuos, pero no en familia. Esta nueva opción de ocio festivo les permite llevar a cabo actividades que hacían cuando tenían veinte años, pero en otro momento del día, y quizás también volver a encontrar pareja después de la separación», explica Colombo. Todo ello coincide, dice, con una tendencia a la baja en las aplicaciones de citas resurgiendo la necesidad de relacionarse en persona como se hacía antes de la revolución digital.