Una romería para quitar el miedo

A San Bartolomé, en el monte Alba, se le atribuye el don de eliminar las angustias


Si hubiese un Sergas celestial, san Bartolomé sería el especialista encargado de atender a quienes sufren enfermedades nerviosas y miedos. Porque la tradición popular atribuye a este apóstol de Cristo la capacidad de sacar los temores del cuerpo. Con esa intención subieron ayer por la mañana muchos fieles a la cumbre del monte Alba, en la parroquia viguesa de Valadares.

Con las impresionantes vistas de la ría de Vigo como fondo, los devotos del santo milagreiro acudieron a la ermita a cumplir con el ritual. Es necesario asistir a una de las múltiples misas que se celebran durante la mañana y, a su término, el miedoso debe golpear, suavemente, su cabeza contra la imagen del santo. Y dicen que los miedos pasan.

En cualquier caso, los romeros se acercan también a este paraje, que sigue mostrando con toda su dureza el impacto de los incendios del pasado año, para disfrutar de una mañana en compañía de los vecinos y las tradiciones. Las charangas y el pulpo tienen un papel destacado en la liturgia de la jornada, no en vano, el espíritu se sostiene en un cuerpo.

Pero, sin duda, hay una tradición relacionada con las finanzas de la ermita, que concita el interés de los amantes de esta cita y también de los que acuden al lugar como curiosos. Son las pujas de animales vivos.

El mayordomo de la fiesta va cogiendo los animales, los exhibe a la concurrencia y comienza la subasta. «Ben, imos alá. Alí, quince», dice, micrófono en mano para iniciar la subasta. Aclara que se trata de dos gallos. La secuencia no alcanza los veinte euros. Y no es que salgan más baratos que en un mercado normal, pero aquello de la tradición y la finalidad de las ventas hace que haya gente que se anime a participar. Tampoco muchos.

El monte Alba es un lugar de ritos ancestrales, que el cristianismo ha ido encauzando en la liturgia católica. Durante el verano se suceden en esta atalaya viguesa tres citas religiosas casi encadenadas. Comenzó el ciclo romero el pasado 15 de agosto con la festividad de la Virgen María. Ese día, los vecinos de Valadares ascendieron desde la iglesia parroquial de San Andrés las imágenes de la Virgen y San Bartolomé. Ayer, fue la segunda entrega del serial religioso, que tendrá su desenlace el próximo 7 de septiembre, cuando se celebrará el nacimiento de la Virgen. Ese día, los vecinos recogerán las imágenes y las harán descender en procesión hasta el templo parroquial, donde permanecerán hasta el año siguiente. Mientras tanto, el Alba seguirá mostrando la belleza de la ría de Vigo, pero también el dramático rostro de la plaga de los fuegos forestales.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
0 votos
Comentarios

Una romería para quitar el miedo