No quedan plazas para ninguno de los cuatro drakkar que el domingo alrededor de la una de la tarde atracarán en las Torres del Oeste de Catoira
04 ago 2017 . Actualizado a las 05:00 h.Ya no hay sitio a bordo de ninguno de los cuatro drakkar que el domingo, a eso de la una de la tarde, atacarán las Torres do Oeste. El año que viene, amigos, tendrán que actuar con mayor previsión. Es posible enrolarse como vikingo, sobre todo si uno es oriundo de Catoira, pero el plazo para hacerlo ha concluido. Lo mismo que el período de anotación en la copiosa cena normanda que mañana se celebra a la sombra de la fortaleza. Eclipsada por el tumultuoso desembarco dominical, esta fenomenal parranda no es demasiado conocida más allá de la desembocadura del Ulla, pero créanme que se trata de uno de los momentos más potentes de esta Romaría Vikinga que cumple 57 ediciones sin sacarse el casco. Pulpo, churrasco, vino, cerveza y licores a fartar por 20 euros, el normando adulto, 12 el adolescente y completamente gratis, el cachorro de lordemano. La velada concluye con un espectáculo de fuego y el festival Vikingsons, gratuito, en esta ocasión con Liviao de Marrao, Festicultores y Aquelarre. Aunque el alojamiento también está completo, aún es factible plantar la tienda en la playa fluvial, adquirir un yelmo, una espada de madera y un caneco para abrevar. Un consejo: cubran sus cabezas. Tal vez el cielo no se venga abajo, pero el sol es criminal.