Un faraón en Galicia

AL SOL

ALEJANDRA DEL RIO

Carmen Tello participa en un campeonato de canasta uruguaya que se celebra en A Coruña y vino acompañada por su marido, Curro Romero

21 jul 2017 . Actualizado a las 09:57 h.

Ella es una habitual de las revistas del corazón. Él es Sevilla. A Carmen Tello siempre se le recuerda por su gran amistad con la duquesa de Alba. Curro Romero será para siempre el Faraón de Camas. La pareja regresa hoy a Andalucía tras pasar unos días en A Coruña. «No conocía la ciudad y me está encantando. Creo que toda Galicia es bonita. Además la gente es entrañable. Los gallegos son muy listos y con chispa», destaca Carmen en la sede del Sporting Club Casino, donde desde el martes se celebra el III Torneo Abierto de Canasta Uruguaya. «Es como la otra pero más ágil, más rápida y divertida», me dice una de las jugadores. La competición organizada por Charo Timiraos y Marita Millán reunió a ochenta personas, la mitad procedentes de localidades como Córdoba, Málaga, o Huelva, donde existe un gran nivel de juego. Paradojas de la vida, Marita fue en su día jugadora internacional de baloncesto y ahora promueve torneos de canasta. «Unos días me fue mejor y otros peor con las cartas», apunta con gracejo andaluz Carmen Tello mientras camina hacia la Marina coruñesa donde su marido, Curro Romero, la espera sentado en un banco. «Se encontraba más cómodo ante los toros que ahora con la gente», dice su mujer. Vaya zasca. «Recuerdo haber toreado aquí, en la antigua plaza de toros. Fue un festival con Bienvenida y Antonio Ordóñez. Estaba Franco en el palco. Después vine al nuevo recinto cubierto (en referencia al coliseo)», rememora Curro, el único matador que puede presumir de haber toreado en las dos. El faraón cumple 83 años el próximo mes de agosto. No pudo estar con su amigo Pepe Mel, actual entrenador del Deportivo, y en los tres días que pasó en A Coruña tuvo tiempo de comer algunas cosas ricas aunque también estuvo algo mal del estómago. «Tomamos percebes, almejas crudas, navajas y algunas cosas más. Nos dio pena que nos coincidiese con la veda de algunos otros mariscos que nos gustan mucho», asegura Carmen. Tras esta charla apenas dispusieron de una hora para picar algo por el centro de la ciudad porque a las cuatro de la tarde arrancaba la última jornada con las partidas finales del glamuroso campeonato de canasta uruguaya. La baraja sirvió para que esta semana Galicia recibiese la visita de un faraón.