Atenas reitera que no admitirá ningún ultimátum procedente de la eurozona
07 feb 2015 . Actualizado a las 05:00 h.¿Qué ahorros? No tenemos ahorros hace tiempo. Hay un desempleo de cerca del 27 %. No hay trabajo ni esperanza en el futuro», declaró el dueño de un quiosco en el centro de Atenas que se llama Jristos. «En los últimos cinco años, casi todos los que tenían algo lo han perdido», añade Kostas, un taxista. Por eso asegura no sentir miedo de las consecuencias de la decisión tomada por el BCE para cortar la liquidez del país. «No tenemos nada que perder», comentó Stavroula Drakopoulou, un profesor de 55 años.
Los testimonios recogidos por Efe y AFP son indicativos del estado de ánimo que late en la opinión pública de Grecia tras la estéril gira diplomática realizada por Europa por el primer ministro, Alexis Tsipras, y su ministro de Finanzas, Yanis Varufakis. Hay un amplio cierre de filas con el nuevo Gobierno. «Ahora tengo esperanza, hasta ahora no tenía nada», confiesa Theodora. «La gente va a resistir», asegura. «No me importa pasar más penurias si Grecia puede decidir y no tenemos la dictadura de Alemania», afirma esta profesora de español.
Incluso entre los que no votaron por Syriza o por su socio de coalición, la derecha antieuropea de Griegos Independientes, existe gente a favor de que el nuevo Gobierno siga su camino. Es el caso de Manolis, quien tampoco acepta tener miedo. No votó por ninguno de los dos partidos del Ejecutivo sino por Nueva Democracia, pero cree que ahora Tsipras necesita el respaldo ciudadano para disponer de más fuerza negociadora.
Conscientes del respaldo de la calle, los dirigentes griegos evitaron ayer cualquier signo de claudicación y reiteraron su compromiso de renegociar la inmensa deuda del país. «El Gobierno respetará el mandato del pueblo», que votó por el fin de la austeridad, reiteró el activo portavoz del Ejecutivo, Gabriel Sakellaridis. «No admitiremos ningún ultimátum. Esto debe quedar claro», remachó.
«Somos un país soberano, tenemos una democracia, tenemos un contrato con nuestro pueblo y lo vamos a respetar», había asegurado la víspera Tsipras en una reunión con dirigentes de su partido. Según AFP, el nuevo primer ministro está abriendo otra vez la cuestión de las reparaciones de guerra y recordando que Alemania nunca compensó a Grecia por su ocupación durante la Segunda Guerra Mundial.
Un informe confidencial entregado al ministerio de Finanzas y desvelado ayer por el periódico To Vima asegura que el crédito exigido por los alemanes al banco central griego dentro de su política de expolio durante la contienda asciende a 11.000 millones de dólares, una cantidad sensiblemente mayor que los 8.250 en los que evaluó el Bundestag esa cifra. La cuestión no tiene mucho recorrido como arma de negociación, pero posee la capacidad de alimentar la retórica antialemana tan extendida entre los griegos.
Dentro de la ronda de contactos diplomáticos del nuevo Gobierno, ayer le tocó el turno a representantes de Estados Unidos. Poco trascendió de los encuentros pero el embajador David Pearce hizo público un comunicado en el que considera «muy importante» que el Gobierno griego trabaje de forma «cooperativa» con sus colegas europeos y con el FMI. Los norteamericanos también son de la opinión de que Grecia debe seguir con las reformas.
Syriza pone a una mujer al frente del Parlamento
Syriza intentó ayer enmendar el error que cometió al no nombrar ministra a ninguna mujer y consiguió que Zoe Constantopoulou, militante de la coalición radical, se convirtiese ayer en la segunda mujer elegida presidenta del Parlamento griego. Constantopoulou contó con el apoyo de 235 de los 300 diputados, una cifra récord de respaldo en la Cámara, y pidió en su primer discurso a los diputados que el Parlamento no se convierta en «el lugar en el que van a morir los escándalos» foto Pantelis Saitas EFE
España pide respeto a lo pactado
La vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, recordó al nuevo Ejecutivo griego que un Estado debe mantener los compromisos adquiridos independientemente de quien gobierne y aseguró que los contactos entre ambos países se mantienen «con normalidad». «Los Estados tenemos una responsabilidad con independencia de quien nos gobierne, y quien gobierna asume los compromisos que, como Estado, heredó de procesos anteriores», remarcó la vicepresidenta. Santamaría recalcó que el Gobierno español fijará su posición sobre el Ejecutivo heleno cuando se conozcan sus planes de futuro y se compruebe si están o no en línea con las normas de la eurozona.