El «Irene» deja 2,5 millones de evacuados en la costa este

Victoria Toro NUEVA YORK / CORRESPONSAL

INTERNACIONAL

Tres muertos y 650.000 hogares sin luz, a su paso por Carolina del Norte

28 ago 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

La costa este de EE.UU. sufría desde ayer una de las mayores evacuaciones de su historia, cerca de 2,5 millones de personas debían dejar sus hogares a causa de la llegada del huracán Irene. Un millón de ellas en Nueva Jersey y más de 700.000 en el estado de Nueva York, lo que incluía los 370.000 evacuados de la ciudad de los rascacielos.

Precisamente, Nueva York es una de las que provocan mayor preocupación a causa de su ubicación bajo el nivel del mar y por su enorme población. La ciudad se dividió en cuatro zonas de evacuación. El alcalde Michael Bloomberg ordenó que a las cinco de la tarde de ayer estuvieran evacuada la zona A (mayor riesgo) y algunas de la B.

También pidió a los residentes que se trasladaran a apartamentos de amigos o familiares. Y para las que no contaran con esa ayuda, la ciudad ha dispuesto los llamados centros de evacuación, situados generalmente en colegios e institutos.

El transporte público dejó de funcionar al mediodía de ayer por orden del gobernador, Andrew Cuomo. Se calcula que el huracán llega hoy a Nueva York a las cuatro de la madrugada.

Y mientras la parte norte de la costa este se preparaba para la llegada del Irene, el huracán, reducido a categoría uno, tocaba tierra en Carolina del Norte ayer por la mañana. Allí, con vientos de 140 kilómetros por hora, había dejado, al cierre de esta edición, tres muertos, un desaparecido, 650.000 hogares sin electricidad, inundaciones y numerosos daños materiales. El Irene ha provocado olas «grandes y destructivas» que han dañado muelles y casas.

Barack Obama controlaba la evolución del fenómeno desde la sede de Fema, la agencia encargada de la respuesta a los desastres naturales. El recuerdo del Katrina y el drama que ocasionó en Nueva Orleans estaba muy presente en los habitantes de la costa Este, que además es una de las zonas más pobladas del mundo, con más de 65 millones de habitantes. Quizá esa fuera la razón de las drásticas medidas tomadas por las autoridades, como la de cerrar los aeropuertos para las llegadas durante el sábado y el domingo. Este cierre ocasionó la cancelación, entre muchos otros, de más de 25 vuelos desde España, lo que se calcula que afectará a unas cinco mil personas.

Y mientras, la «monstruosa» tormenta, como se denomina a Irene a causa de su amplitud, unos 840 kilómetros, seguía su avance lento e implacable.