Israel abate a una veintena de refugiados en las fronteras libanesa y siria
16 may 2011 . Actualizado a las 06:00 h.El día de la Nakba, en que los palestinos conmemoran la «catástrofe» que supuso la creación del Estado de Israel en 1948, se tiñó ayer de sangre, cuando cientos de refugiados palestinos trataron de cruzar por la fuerza las fronteras de Israel desde Siria (en los Altos del Golán), Gaza y Líbano y los soldados israelíes abrieron fuego contra ellos, acabando así con la vida de una veintena de personas y dejando más de un centenar de heridos, entre ellos varios niños.
Los principales enfrentamientos tuvieron lugar en la meseta del Golán, territorio ocupado por Israel a Siria en la guerra de los Seis Días, de 1967. Ambos países se culparon mutuamente de la violencia. El Ministerio sirio de Exteriores condenó las «actividades criminales» llevadas a cabo por Israel, mientras que el portavoz del Ejército de este último país, el teniente coronel Yoav Mordechai, aseguró que tras los enfrentamientos subyace «la provocación iraní, tanto en la frontera con Siria como en la libanesa, para tratar de explotar la conmemoración de la Nakba». Además, una fuente oficial israelí que prefirió mantener el anonimato declaró que se trataba de «un acto claro y cínico del liderazgo sirio para crear deliberadamente una crisis en la frontera con el objetivo de distraer la atención de los problemas reales que el régimen afronta en casa», en referencia a la revuelta democrática que amenaza al Gobierno de Bachar el Asad.
Hecho sin precedentes
En cualquier caso, se trata de un hecho sin precedentes, puesto que las fronteras de Siria con Israel se encuentran bajo extremas medidas de seguridad y solo se abren en fechas muy puntuales del calendario y en casos en los que estudiantes de pueblos árabes drusos del Golán obtienen becas para estudiar en Damasco.
En su primera reacción a los violentos acontecimientos sucedidos en las fronteras siria y libanesa, el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, aseguró haber dado órdenes al Ejército de «salvaguardar las fronteras y la soberanía de Israel». Sobre las reivindicaciones palestinas en la jornada de la Nakba, Netanyahu añadió que «los líderes de estas manifestaciones violentas no luchan por el territorio de las fronteras del 67, sino contra la legitimidad de la existencia de Israel que ellos mismos definen como tragedia que deben corregir». Haciéndose plenamente responsable de la decisión de abrir fuego, Netanyahu alegó: «No debemos olvidar qué es lo que hay detrás de la Nakba y quién».
Por su parte, el presidente libanés, Michel Suleimán, instó a la comunidad internacional a encontrar una solución definitiva al conflicto palestino-israelí. Para Suleimán, lo sucedido ayer demuestra «el fracaso de la opción agresiva israelí». El mandatario insistió, una vez más, en el rechazo del Líbano a un asentamiento definitivo de los refugiados palestinos.
La catástrofe
Los palestinos conmemoraban ayer el 63.º aniversario de la Nakba (?catástrofe?, en árabe), el día en que miles de ellos fueron expulsados de sus territorios y tuvieron que huir, coincidiendo con la fundación del Estado de Israel. Se calcula que más de 760.000 personas abandonaron sus hogares entonces, pero hoy, con sus descendientes, suman 4,7 millones. Muchos de los que se manifestaron ayer portaban las pertenencias que sus familiares se llevaron consigo aquel año, como las llaves de sus viviendas.
Además de en las fronteras, también se registraron revueltas callejeras y violentos enfrentamientos con el Ejército israelí en diferentes ciudades de Cisjordania, en Gaza y en Jerusalén.