Berlusconi insta a Europa a afrontar el tsunami migratorio

Lampedusa / AFP

INTERNACIONAL

Europa no podrá «eludir» sus responsabilidades con el flujo de inmigrantes procedentes de Túnez y Libia, afirmó ayer Silvio Berlusconi, en su segunda visita a Lampedusa en una semana.

«No es un problema italiano, sino un problema europeo», dijo en una rueda de prensa en la isla adonde han llegado en los últimos meses miles de inmigrantes ilegales tunecinos, así como refugiados africanos procedentes de Libia. Anunció que desde ahora habrá dos vuelos diarios desde Lampedusa para repatriar a los inmigrantes procedentes de Túnez. «Contamos con la disuasión psicológica», dijo.

El jefe del Gobierno italiano consideró que «no puede haber una respuesta egoísta» ante lo que calificó como «un tsunami humano». «El buen sentido requeriría que se llegue rápidamente a un acuerdo» con París, dijo, para añadir que «debe darse cuenta que un 80% [sin papeles] declaran que quieren viajar a Francia para reunirse con amigos y familiares».

Il Cavaliere viajó a Lampedusa para comprobar como había sido «vaciada» de inmigrantes conforme a su promesa. Una tarea difícil: después de desalojar a los 530 llegados durante la noche del viernes, a las 14.30 horas 244 refugiados llegados de Libia desembarcaron en la isla, mientras otra patera que salió de Túnez con unas 50 personas era auxiliada en alta mar. Cuando Berlusconi visitaba «la colina de la vergüenza», un tercer barco llegó a otro puerto de la isla, donde fue bloqueado.