30 mar 2011 . Actualizado a las 06:00 h.
La exclusión de Italia de la videoconferencia de la noche del lunes no sentó bien al Gobierno de Silvio Berlusconi. En una entrevista televisiva el ministro de Exteriores, Franco Frattini, intentó justificarse ante la opinión pública asegurando que en la videoconferencia entre Obama, Cameron, Sarkozy y Merkel «no se estaba decidiendo nada» y asegurando que «Italia no siente el síndrome de la exclusión». Fuentes cercanas al primer ministro hablan de un Berlusconi enfadado, sobre todo porque Italia está cargando sobre sus espaldas el problema de los inmigrantes sin recibir ninguna compensación. Además, sus intereses económicos en Libia son importantes y los italianos no quieren ser excluidos.