Cinco personas, de las que tres eran miembros de una misma familia, murieron el martes al estallar una bomba artesanal al paso de su vehículo, en la región de Yelfa, que se encuentra situada 270 kilómetros al sur de Argel, informó ayer la prensa argelina.
La explosión ocurrió al paso del vehículo que transportaba a las cinco personas en una carretera en Selmana, cerca de Yelfa. El atentado, que no ha sido reivindicado por ningún grupo hasta el momento, es el más sangriento en Argelia desde hace más de cinco meses.
La última acción importante atribuida a los grupos islamistas armados en Argelia tuvo lugar en el mes de octubre del 2010, cuando cinco soldados murieron en el transcurso de una operación de persecución de la guerrilla islamista en Kabilia, situada en el este.
Los cuerpos de las cinco víctimas fueron trasladados a la morgue del hospital de la ciudad vecina de Mesad por miembros de la protección civil en presencia de soldados, según las fuentes. Las cinco personas se dirigían en un vehículo todoterreno a un bosque para cazar pájaros salvajes.