Obama y Calderón rebajan la tensión entre sus países

tatiana lópez NUEVA YORK / CORRESPONSAL

INTERNACIONAL

El presidente mexicano vuelve a resistirse a que agentes estadounidenses patrullen armados en su país

04 mar 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

La visita del presidente de México, Felipe Calderón, a Estados Unidos pone fin a la tensión entre los dos países tras una serie de desencuentros como el provocado por el asesinato de un guardia estadounidense en la frontera mexicana. 

El encuentro en Washington de Barack Obama y Calderón tenía como objetivo limar esas diferencias entre dos países condenados a entenderse. 

Hasta hace apenas un año, ambas naciones presumían de ser fuertes aliadas, e incluso México tuvo el privilegio de ser el primer país visitado por Obama al llegar a la Casa Blanca. 

Esta armonía se rompió con la publicación en Wikileaks de varios cables diplomáticos que acusaban de corrupción al Gobierno mexicano. A esto se sumó hace unas semanas el asesinato de un guardia estadounidense en la frontera mexicana. 

Para tratar de calmar las cosas, tanto Obama como Calderón se deshicieron ayer en halagos en una rueda de prensa en la que ambos admitieron su parte de responsabilidad en el problema fronterizo.

Obama reconoció que para poder acabar con la guerra contra la droga en México, EE.UU. debe de ser capaz de reducir su demanda de estupefacientes y seguir el rastro a sus pistolas. 

También Calderón se comprometió a luchar más para acabar con un conflicto, que en los últimos cuatro años  le ha costado la vida a más de 30.000 personas. Pero volvió a resistirse a que agentes estadounidenses patrullen armados en México.