La protesta más multitudinaria rechaza las reformas de Mubarak

Anna Cuenca, Jailan Zayan EL CAIRO / AFP

INTERNACIONAL

El régimen aprueba crear un comité para modificar la Constitución

09 feb 2011 . Actualizado a las 17:55 h.

Cientos de miles de egipcios se congregaron ayer en la plaza de Tahrir o la Liberación en la más multitudinaria protesta desde el inicio de la revuelta contra Hosni Mubarak, pese a las nuevas concesiones del régimen.

Hombres y mujeres de todas las edades, familias con adolescentes y niños abarrotaron la plaza para demostrar que su voluntad de derrocar a Mubarak sigue viva cuando se inicia la tercera semana de protestas. «Debemos mantener una presencia muy fuerte en la plaza», explica Mohamed Nizar, de 36 años, temeroso de que las fuerzas pro Mubarak vuelvan a atacar a los manifestantes si el movimiento se debilita. «La gente desconfía del Gobierno [...]; piensa que los pueden agredir si el número de manifestantes disminuye», agrega.

El llamamiento llegó a la población, que confluyó por cientos de miles reuniendo a última hora de la tarde la mayor protesta desde el inicio de la revuelta el 25 de enero. Muchos llevaban insignias de las redes sociales Facebook y Twitter, inestimables herramientas de movilización gracias a militantes como el ejecutivo de Google Wael Ghonim, liberado el día anterior.

Concesiones del régimen

Cumpliendo una de las exigencias de la oposición, el vicepresidente Omar Suleimán anunció la creación de dos comités, uno para modificar la Constitución y el otro para vigilar la aplicación de las reformas.

La reforma constitucional busca flexibilizar las condiciones para que un candidato pueda concurrir a las urnas y limitar temporalmente el mandato presidencial. El segundo comité dará seguimiento a los acuerdos logrados con la oposición. Suleimán también indicó que se está elaborando una hoja de ruta para un traspaso pacífico del poder con un calendario fijo. También prometió no perseguir a los que protestan o restringir su libertad de expresión.

En breve también se creará un tercer comité para investigar los ataques de los pro Mubarak contra los manifestantes. Según las primeras investigaciones, los atacantes eran criminales a sueldo que cobraron 5.000 libras egipcias (620 euros).