Francia niega que pidiera asilo y bloquea sus fondos y los de su entorno depositados en bancos galos
16 ene 2011 . Actualizado a las 03:04 h.El ex presidente Ben Alí ya tiene un exilio dorado en un palacio en la ciudad saudí de Yeda, en la costa del mar Rojo, tras ser despojado del poder por la revolución de los jazmines. El régimen saudí ha decidido acogerlo a él y a su familia en «consideración con las circunstancias excepcionales que atraviesa el pueblo tunecino». No concretó cuan larga será su estancia.
Los soldados velan el palacio para que nadie perturbe a la ex primera familia tunecina, tras su llegada la noche del viernes. Y hay orden de evitar que se tomen imágenes. Ubicado en una de los barrios más prestigiosos para el difunto rey Faisal, el palacio albergaba hasta ahora a los jefes de Estado de visita.
Según informaciones no confirmadas, la mujer de Ben Alí, Leila cuyo clan tenía tentáculos en todo el país, había huido hacía unos días a la vecina Dubái.
No está claro si la huida de Ben Alí fue voluntaria o impuesta, pero, según los medios franceses voló a Arabia Saudí al denegársele la entrada en Francia, Información que fue desmentida ayer por el portavoz galo François Baroin, que señaló que no pidió asilo en Francia, aunque si lo hubiera hecho se le habría denegado, y que los familiares que están en suelo galo se irán pronto, entre ellos hija Nesrine, de 24 años.
Además informó que se han bloqueado los bienes de todo el entorno de Ben Alí en bancos franceses, después de una orden de Nicolas Sarkozy.
El destino de Ben Alí fue una incógnita hasta bien entrada la noche y se llegó a especular con su llegada a Malta y Cerdeña.
Uno de sus cuñados eligió un medio de fuga conforme a su estatus: un yate de lujo. Otros llevaban días en un hotel en Disneyland París.
Pero no para todos la huida fue fácil. El piloto de la aerolínea estatal Tunis Air Mohamed Bin Kilani se negó a esperar a los allegados a Ben Alí que querían trasladarse a Lyon. Al final, fueron detenidos. «No soy un héroe, solo cumplí mi obligación nacional», señaló, asegurando que no ayudó a huir a nadie que cometiera crímenes contra el pueblo tunecino. Cadenas de televisión árabes señalaron que otros miembros del clan tuvieron que huir en automóvil hacia Libia.