Obama llama a una era política más civilizada tras la matanza de Tucson

Victoria Toro NUEVA YORK/LA VOZ.

INTERNACIONAL

El presidente sale reforzado tras su emotivo discurso en Arizona, elogiado por todos los partidos y medios

14 ene 2011 . Actualizado a las 03:38 h.

Barack Obama llamó a honrar a los asesinados en Tucson con una nueva era política en la que primen el civismo y la empatía. En el acto de homenaje a las víctimas celebrado ayer de madrugada en Arizona, su discurso hizo vibrar, emocionar y llorar al público, sobre todo cuando anunció que la congresista Gabrielle Giffords había abierto los ojos por primera vez o cuando recordó a la niña Christina Taylor Green. Un discurso que refuerza su imagen y liderazgo, tras meses de baja popularidad.

En el que ya ha sido calificado como uno de sus mejores discursos, un Obama serio y, en ocasiones, claramente emocionado pidió que la tragedia de Tucson sirva para seguir hacia adelante más unidos: «Escucharnos los unos a los otros con más cuidado y recordar que, en cualquier caso, perseguimos los mismos sueños y esperanzas».

Ante la retórica del odio

El presidente, que terminó de escribir su discurso la noche anterior, se apartó de ideologías para dirigirse al país y hacer una advertencia ante la retórica combativa de los políticos, que amenaza con agravarse más con la polémica sobre los supuestos motivos del autor del tiroteo. «En un momento en el que nuestro discurso se ha polarizado tan drásticamente, cuando estamos demasiado dispuestos a echar la culpa de todo lo malo en el mundo a quienes piensan de modo diferente, es importante que paremos un momento y nos aseguremos de que nos hablamos los unos a los otros de manera que cure, no que hiera», subrayó.

Alertó además contra «la tentación de buscar explicaciones simples» para lo que sucedió el sábado en Tucson, en una alusión a la polémica entre republicanos y demócratas sobre la responsabilidad del discurso violento. «Solo un discurso público más civilizado y honesto puede ayudarnos a afrontar nuestros desafíos como nación», sentenció.

En el acto, al que acudieron más de 14.000 personas, estuvieron presentes familiares de las víctimas y los héroes del tiroteo. A un lado de Michelle Obama estaba el marido de Gabrielle Giffords, y, al otro, Daniel Hernández, el becario hispano que salvó la vida de la congresista al taponarle la herida de bala.

En sus palabras previas al discurso de Obama, el becario de 20 años había dicho que el héroe no es él, sino «aquellos que se dedican al servicio público». Pero Obama lo contradijo: «Lo siento, Daniel, aunque tú digas que no, nosotros hemos decidido que tú eres un héroe». Y el momento cumbre del discurso fue cuando el presidente contó que minutos después de su visita, la legisladora abrió los ojos por primera vez. Con el auditorio puesto en pie, Obama repitió: «¡Gabby abrió los ojos!».

Su discurso fue elogiado por todo el espectro político y los medios, incluida la Fox. «Obama aprovecha la oportunidad que pierde Sarah Palin», afirma el diario Politico , para el que la ex gobernadora «demostró que tiene poco interés -o capacidad- en ir más allá de su marca de política basada en agravios».