Apoyado en una fuerza militar y con una pistola al cinto y una camiseta roja con el rostro del Che Guevara, el ministro de Agricultura y Tierras venezolano, Juan Carlos Loyo, encabezó ayer una operación de expropiación de varias haciendas en el estado occidental de Zulia.
En el comienzo de la operación, Loyo lanzó una arenga a los soldados y campesinos que dirigían la ocupación de tierras que se supone están bajo control de terratenientes en el sur de Zulia, argumentando que la intención es terminar con los latifundios que explotan al pueblo.
En la operación participaron 138 soldados y varios cientos de campesinos delegados que se proponen ocupar 42 haciendas en Zulia y cinco en el estado vecino de Mérida.
«Solamente haciendo patria y recuperando los bienes que le pertenecen a todos los venezolanos es que vamos a sacar el país adelante», dijo Loyo, quien mostraba en la cintura una pistola dentro de la cartuchera.
«Es momento de sacar el pecho, el corazón y el alma hacia delante porque en este momento ustedes forman parte de un Ejército, de un colectivo y de un grupo que va a ir a liberar las tierras de la patria», agregó. Loyo aseguró que la operación está fundamentada en la Constitución y busca «socializar los medios de producción y democratizar el justo acceso a las tierras productivas».
Chavista y revolucionario
«Somos un solo equipo, somos una sola unidad, campesinos, técnicos, abogados fuerza, somos un solo cuerpo que en este momento le va a demostrar a la patria el sentido y el orgullo de llamarse venezolano, chavista y revolucionario», aseveró.
La acción fue oficializada esta semana por el presidente Hugo Chávez, que acusó a los terratenientes de haber asesinado a campesinos para apoderarse de esas tierras en Zulia.
Loyo dijo que en la región «hay 3.000 familias bajo el agua, con riesgo ambiental, debido a que un grupo decidió colocarlos en esas condiciones», refiriéndose a las consecuencias de las recientes lluvias, que han provocado miles de damnificados.
Señaló que en Zulia están las mejores tierras de Venezuela y que deberían «estar dedicadas íntegramente a la mayor y mejor producción agrícola, ganadera y de alimentos que lleguen al propio pueblo necesitado».