Treinta talibanes muertos en un ataque contra un puesto de la OTAN en Afganistán

La Voz KABUL/DPA/EFE.

INTERNACIONAL

31 oct 2010 . Actualizado a las 02:34 h.

Un soldado de la OTAN, dos policías afganos y al menos 44 insurgentes murieron en distintos enfrentamientos entre grupos talibanes y fuerzas internacionales en Afganistán. El más sangriento tuvo lugar en la provincia de Paktika, durante el ataque a un puesto de la ISAF, con treinta talibanes muertos y cinco soldados heridos.

Los hechos tuvieron lugar sobre las 01.30 horas de la madrugada local, cuando decenas de insurgentes atacaron con lanzagranadas, fuego de mortero y armas cortas desde diferentes flancos el puesto de combate de la OTAN. Un portavoz del gobernador provincial elevó el número de insurgentes muertos a 80.

En otro incidente, en la provincia de Helmand, en el sur del país, perecieron diez islamistas tras atacar una patrulla conjunta de la ISAF y de cuerpos policiales afganos, afirmó la OTAN.

La ISAF también informó que un soldado de la coalición murió ayer durante un ataque de la insurgencia en el sur del país. Como es habitual, no facilitó la nacionalidad del soldado.

En lo que va de año murieron más de 600 soldados de la alianza en Afganistán, lo que convierte al 2010 en el año más sangriento desde la caída del régimen talibán.

Condena de Karzai

El presidente de Afganistán, Hamid Karzai, condenó ayer enérgicamente la operación conjunta antidroga lanzada en territorio afgano el viernes por EE.?UU. y Rusia, a los que pidió explicaciones al respecto.

En un comunicado difundido por su oficina, Karzai expresó su malestar por la operación lanzada en el distrito afgano de Shinwar, en la provincia fronteriza con Pakistán de Nangarhar (este), mediante la cual la OTAN y Rusia desmantelaron cuatro de los principales laboratorios de droga del país.

Aunque calificó de buenas las relaciones bilaterales con Rusia, especialmente en la lucha contra el narcotráfico, Karzai expresó que nadie tiene derecho a ejecutar una acción de este tipo dentro de territorio afgano sin el permiso del Gobierno. Rusia subrayó el viernes que con esta operación se ha liquidado uno de los ejes de financiación del crimen, el extremismo y el terrorismo.