Apareció serio y preocupado en un programa de humor y pidió más tiempo para hacer realidad su cambio
29 oct 2010 . Actualizado a las 02:00 h.Barack Obama no tiene muchas ganas de reírse, eso es al menos lo que demostró en The Daily Show , uno de los programas de humor más populares de la televisión estadounidense. A pesar de los intentos del presentador Jon Stewart de hacer que el presidente entrara al trapo, respondió con seriedad a sus chistes durante casi los 45 minutos del programa. Y no es raro, ya que a cinco días de las elecciones legislativas, las encuestas dan por hecha la victoria republicana, lo que podría frustrar buena parte de su programa político.
«¿Está usted desencantado con la situación?», le preguntó Stewart, y Obama respondió que no. Contó que cuando ganó las elecciones del 2008, sus asesores le dijeron: «Disfruta de este momento porque dentro de dos años habrá desencanto entre la gente. Y efectivamente, eso es lo que hay». Y está claro que la situación ha cambiado. Para empezar, a pesar de llevar el pelo más corto, Obama no pudo disimular que en estos dos años en la Casa Blanca le han salido muchas canas, como también era evidente su aspecto cansado después de una dura campaña electoral, con miles de kilómetros a sus espaldas.
El presidente, del que es bien conocido su sentido del humor, solo se permitió una broma cuando Stewart le recordó el lema de su campaña, aquel «Sí, podemos» y le dijo que quizá ahora debería ser «Sí, podemos si las circunstancias lo permiten», Obama respondió que no, que ahora debería ser: «Sí, podemos pero?» The Daily Show es un programa seguido sobre todo por los jóvenes y a ellos se dirigió el demócrata para animarlos a votar el martes. Y además tuvo que responder a las críticas del presentador, que le recordó que su gran promesa electoral fue hacer un cambio en el sistema, pero que la sensación es que ese cambio no se ha hecho.
Obama respondió que precisa más tiempo para hacer realidad el cambio que prometió. «La idea de que podemos reformar la manera de gobernar EE.?UU. sigue en pie.., pero no vamos a hacerlo de un día para otro». Y fue relatando los logros que, según él, ha conseguido durante sus dos años en la Casa Blanca.
Insistió, sobre todo, en que su Gobierno ha evitado una segunda depresión y ha conseguido la aprobación de las reformas sanitaria y financiera. «Hemos hecho muchas cosas que la gente ni siquiera sabe», aseguró.
Stewart, uno de los hombres más influyentes de EE.?UU., aprovechó para promocionar la marcha del sábado en Washington para parodiar la protagonizada en agosto por el Tea Party y contrarrestar la retórica incendiaria que tacha a Obama de musulmán y Hitler.
Pérdida de votantes
Pero a pesar de los intentos de Obama y del resto de los demócratas por movilizar a sus antiguos votantes, parece que muchos de ellos los abandonarán el 2 de noviembre. Según la última encuesta publicada en Estados Unidos, sectores como las mujeres, los ciudadanos de menor poder adquisitivo, los católicos y los independientes que en las presidenciales del 2008 votaron masivamente por Obama, esta vez se inclinan más por los republicanos.
Un sondeo de The New York Times y la CBS publicado ayer afirmaba que un 46% de los encuestados habían asegurado que votarán por los republicanos frente a solo un 40% que pensaban hacerlo por los demócratas.