El Gobierno de Cristina Fernández muestra su preocupación por la ola de expulsiones de argentinos en Barajas por supuestas irregularidades en la documentación.
22 oct 2010 . Actualizado a las 22:11 h.Una misión técnica del ministerio argentino de Relaciones Exteriores viajará la semana próxima a Madrid para reunirse con funcionarios españoles y acordar mecanismos más flexibles en la aplicación de las normas migratorias del país europeo, informaron este viernes es oficiales.
Este viaje es el resultado del encuentro que mantuvieron esta semana en Buenos Aires el vicecanciller argentino, Alberto D'Alotto, y el secretario de Estado español de Asuntos Exteriores e Iberoamérica, Juan Pablo de Laiglesia, quienes acordaron nuevas reuniones para evitar que se repitan incidentes con viajeros argentinos, indicó la Cancillería en un comunicado.
El Gobierno de Cristina Fernández ha manifestado su preocupación porque en los últimos meses se han registrado varios casos de expulsión de argentinos que llegaron a Madrid con supuestas irregularidades en la documentación que exigen las autoridades españolas.
D'Alotto ya anticipó el lunes que acordó con De Laiglesia una reunión de autoridades consulares para analizar mecanismos de mejor información sobre la legislación migratoria española y la posibilidad de aplicar criterios de «flexibilidad».
El sábado pasado, la docente argentina María Cecilia Tonón denunció que fue expulsada desde el aeropuerto madrileño de Barajas, a pesar de que había viajado con una beca del Ministerio de Educación para realizar una investigación de dos meses en la Universidad Complutense de la capital española.
Tonón estaba embarazada de tres meses y tuvo un aborto «tal vez por el estrés o por los 22.000 kilómetros» que debió viajar en menos de 36 horas de ida y vuelta a España, según declaró a medios de prensa locales.
De Laiglesia consideró que el de Tonón es uno de los «casos excepcionales» de incidentes con viajeros o emigrantes argentinos, y ratificó la «voluntad política» del Gobierno español de «encontrar la manera de mejorar los procesos» en materia de migraciones.
Al de Tonón se sumaron este mes otros cuatro casos más de ciudadanos argentinos que fueron deportados desde el aeropuerto madrileño.
El último es el de Nadya Quiroga, de 25 años, quien denunció hoy en declaraciones radiales que fue expulsada de España después de permanecer 41 horas retenida en Barajas, cuando en realidad ella solamente pretendía hacer escala en Madrid para volar a Alemania, su destino final.
La joven argentina explicó que las autoridades migratorias le aseguraron que la carta de invitación con la que viajaba «no estaba certificada como ellos decían, cuando, en realidad, el Consulado alemán en Mendoza (oeste de Argentina) la había aprobado», enfatizó.