Era algo prohibido por una ley desde 1993 que fue declarada inconstitucional en un reciente fallo judicial.
20 oct 2010 . Actualizado a las 14:38 h.El Pentágono anunció hoy que aceptará solicitudes de ingreso a las Fuerzas Armadas de parte de personas que se declaren homosexuales, algo prohibido por una ley de 1993 que fue declarada inconstitucional en un reciente fallo judicial.
El anuncio se produjo después de que la juez federal Virginia Phillips, que en septiembre concluyó que la ley conocida como 'Don't Ask Don' Tell' (no preguntes, no digas) viola la Primera y la Quinta Enmienda de la Constitución, ordenara la semana pasada al Ejército de EE.UU. que dejase de aplicar esa norma.
La Oficina de Personal y Preparación del Pentágono mandó el viernes la orden sobre ese mandato judicial a los comandos encargados de reclutar a nuevos soldados, según confirmó hoy la portavoz del Departamento de Defensa Cynthia Smith.
La orden precisa que si un candidato manifiesta abiertamente su homosexualidad y cumple con los requisitos para ser reclutado, su solicitud debe ser procesada como el resto.
Además, los encargados del proceso no tienen permitido preguntarles por su condición sexual como parte del proceso de aplicación.
Sin embargo, el Pentágono especifica que los comandos de reclutamiento deben advertir a los solicitantes que puede haber cambios en el futuro si otra sentencia judicial hace que la ley en cuestión se aplique de nuevo.
El presidente de EEUU, Barack Obama, se comprometió a dejar sin efecto esa ley que prohíbe al personal militar expresar abiertamente su condicional sexual, durante la campaña electoral de 2008.
No obstante, el Gobierno de Obama presentó un recurso para aplazar la suspensión de la ley emitida por la juez Phillips, porque sostiene que la medida debe ser derogada desde el Congreso, pese a que recientemente el debate se paralizó en el Senado.
En el recurso argumentó que el bloqueo de la ley pone en peligro a los soldados en un momento crítico para las misiones de combate estadounidenses en el extranjero y que el Pentágono necesita más tiempo para preparar nuevas normas y educar a los soldados.
Phillips, que ya había anunciado el lunes por la noche que se inclinaba por rechazar el recurso del Gobierno, emitió el martes a última hora su decisión ratificando su orden anterior y desestimando la petición del Departamento de Justicia.
La administración de Barack Obama puede recurrir al Noveno Circuito de Apelaciones de California, estado en el que se emitió la orden de Phillips de suspender la ley, introducida en 1993 por Bill Clinton, para lo que tiene un plazo de 60 días.