El Gobierno de David Cameron anunció ayer una profunda reforma del Ministerio de Defensa británico para reducir el gran déficit financiero del departamento y ajustarlo a las nuevas necesidades operativas en el campo de batalla.
El ministro de Defensa, Liam Fox, explicó que el Gobierno recortará los gastos administrativos y de personal con el objetivo de garantizar mayores recursos para las tropas en primera línea y de hacer frente a un déficit que asciende a unos 45.000 millones de euros.
El ministro no entró en detalles sobre el contenido y el alcance de los recortes, pero los medios británicos apuntaron que el Ejército de Tierra podría perder una de sus brigadas en Alemania y que la Fuerza aérea (RAF) podría verse reducida en tamaño hasta el nivel más bajo desde los años de la Primera Guerra Mundial.
Además, el programa Trident de submarinos nucleares podría reducirse de cuatro a tres unidades.