El Pentágono se ajustará el cinturón considerablemente. El objetivo es reducir los gastos para poder mantener las guerras de Afganistán e Irak. Según explicó a la prensa Robert Gates, las medias incluyen la eliminación de uno de los principales comandos del Ejército de EE.?UU. -el Comando de las Fuerzas Conjuntas- y la reducción de un 10% anual en las subcontrataciones, entre otros ajustes.
Encargado de entrenar y desplegar soldados de diferentes cuerpos para que luchen de forma conjunta, el presupuesto anual del citado comando es de 240 millones de dólares y tiene 6.000 empleados, entre militares, civiles y subcontratados. Desde hace un mes, su jefe es el general Ray Odierno, el que fue comandante de las tropas en Irak y cuya misión, según Gates, será «la eliminación de su propio departamento». También desaparecerá la Agencia de Transformación de Negocios, cuyo presupuesto es de 340 millones de dólares anuales.
Y es que la situación del déficit estadounidense y la necesidad de mantener las dos guerras en las que está embarcado el país están obligando a tomar medidas drásticas como estas. El presupuesto del Pentágono para el 2011 es de 700.000 millones de dólares, incluyendo los gastos de Afganistán e Irak. Un presupuesto que se ha multiplicado por dos desde el 2001 y que, en la actualidad, representa más del 40% de todos los gastos mundiales de defensa.
En mayo, el Departamento de Defensa ya anunció su intención de reducir sus gastos en 100.000 millones durante los próximos cinco años. Las medidas anunciadas ahora por Robert Gates no son otra cosa que la forma de conseguir esa reducción.
El propio Barack Obama alabó ayer las decisiones tomadas en Defensa. En un comunicado, el presidente norteamericano afirmó que «este es otro paso en los esfuerzos para reducir los gastos excesivos, recortar el despilfarro y reformar la manera en la que ha estado funcionando el Pentágono».