Arremete contra el primer ministro y afirma que no piensa dejar la presidencia del Parlamento
31 jul 2010 . Actualizado a las 02:00 h.La respuesta de Gianfranco Fini, presidente de la Cámara de Diputados, a su expulsión del Pueblo de la Libertad (PdL) por parte de Silvio Berlusconi, no se ha hecho esperar. En un corto pero sustancioso comunicado leído en medio de una gran expectación, lamentó su expulsión de un partido del que también es fundador, «en dos horas y sin la posibilidad de expresar mis razones».
Declaró que no está dispuesto a presentar su dimisión como presidente de la Cámara, como le exigió Berlusconi, porque a su juicio quien ejerce este cargo se debe al Parlamento en su conjunto y no a la mayoría que lo eligió. Añadió que el hecho de hacer esa petición ya representa una «concepción no propiamente liberal de la democracia». Los ataques continuaron al añadir que Berlusconi demuestra «una lógica empresarial, modelo administrador-delegado del consejo de administración, que no tiene nada que ver con nuestras instituciones».
La ruptura con Berlusconi provocará la creación de un nuevo grupo en la Cámara de Diputados y en el Senado, aunque Fini aseguró que conservará «los valores auténticamente liberales y reformistas del PdL». Se comprometió a sostener «lealmente al Gobierno, siempre que sean tomadas decisiones dentro del programa electoral», pero lo contestarán en el caso de que sean «injustamente lesivas para el interés general».
Fini no se olvidó de los escándalos que en las últimas semanas salpicaron a miembros del PdL y que fueron motivo de desacuerdo con Berlusconi, que los ha defendido. Prometió que continuará su lucha por la legalidad para cumplir las promesas hechas a «nuestros millones de electores honrados». Fini agradeció a quienes lo han apoyado en estos días y se comprometió a continuar «en nombre de principios como el amor a la patria, la unidad nacional, la justicia social y la legalidad, además de la ética pública, el sentido del Estado y el respeto a las reglas».
Mientras tanto, en el Parlamento se recurre a las matemáticas. El nuevo grupo de Fini se llamará Futuro y Libertad para Italia y a él se han unido 34 parlamentarios, que dejarán al PdL con 240 escaños. Sumados a los 59 de la aliada Liga Norte, no serían suficientes para lograr la mayoría absoluta de la que gozaba hasta ahora Berlusconi, que tendrá que recurrir a apoyos en el Grupo Mixto. En el Senado son 10 los senadores que ya confirmaron su salida del grupo de Berlusconi, que hasta ahora contaba con 145 escaños más 26 senadores de la Liga Norte y 3 del Movimiento por la Autonomía.
Para la oposición, Silvio Berlusconi tiene que acudir al Parlamento para explicar lo que han definido como «crisis política e institucional». Luigi Bersani, secretario del Partido Democrático, considera que «el Gobierno no existe», por lo que se tendría que adelantar las elecciones.
Sobre la posibilidad de presentar una moción de censura contra Gianfranco Fini como presidente de la Cámara, el constitucionalista Andre Manzella explicaba que el cargo es para toda la legislatura y que «una vez aceptado, no depende de la mayoría que lo ha elegido».