Fue retirada durante la noche y sin previo aviso, para evitar protestas
26 jun 2010 . Actualizado a las 02:00 h.El presidente de Georgia, Mijaíl Saakashvili, decidió hace dos años que la estatua de Josef Stalin fuera retirada de la plaza central de la localidad georgiana de Gori, en donde nació el dictador soviético. El deseo de Saakashvili fue satisfecho en la noche del jueves al viernes sin previo aviso, y mientras la gente dormía, para evitar protestas.
Sus habitantes se encontraron ayer con la sorpresa y a muchos no les ha gustado. Erigido en 1952, era uno de los pocos monumentos al dirigente comunista dentro del antiguo territorio soviético aún a la vista en plena vía pública.
Pequeños grupos de personas se congregaron junto al pedestal de la escultura de bronce de seis metros de altura para mostrar su descontento. Sobre el mismo basamento se proyecta instalar otro monumento dedicado a las víctimas del terror comunista y a los georgianos caídos durante la guerra relámpago en Osetia del Sur, de agosto del 2008, y la posterior invasión del Ejército ruso.
Gori, enclavada a 80 kilómetros de Tiflis y a unos 30 de Tsjinvali, la capital de la separatista Osetia del Sur, fue una de las ciudades georgianas más castigadas durante la breve guerra con Rusia. La villa sufrió varios bombardeos de la aviación rusa y fue ocupada por tanques. En aquella contienda perecieron 370 georgianos, incluyendo a los civiles.
El ex presidente georgiano, Eduard Shevardnadze, que fue ministro de Exteriores soviético, también ha criticado la medida. «Incluso después de que, tras la muerte de Stalin, el XX congreso del PCUS decidiera acabar con el culto a su personalidad, el nuevo líder comunista surgido entonces, Nikita Jruschov, permitió que su estatua continuara en pie en Gori», declaró ayer Shevardnadze a la agencia Nóvosti-Gruzia.
Contradicciones
Sin embargo, Saakashvili cree que «es contradictorio que en Georgia exista al mismo tiempo el Museo de la Ocupación Soviética -abierto hace poco en Tiflis- y un monumento a quien organizó tal ocupación». Pero la estatua retirada, 57 años después de la muerte del dictador, no ha ido a parar demasiado lejos. Ha sido instalada en el patio de la casa en donde nació Stalin en 1879, situada en el centro de Gori y convertida ya en museo desde 1937.
Expone sus efectos personales, uniformes, su famosa pipa y el vagón de tren que utilizaba en algunos de sus viajes. Y es que los georgianos padecen una autentica esquizofrenia a la hora de enjuiciar a Stalin. Por un lado, se admite que fue un asesino. Por otro, no pueden ocultar el orgullo de que un paisano dirigiera una potencia tan poderosa como la Unión Soviética y bajo su mandato se lograra vencer a los nazis en la Segunda Guerra Mundial.
Curiosamente, Stalin y Saakashvili nacieron el mismo día, un 21 de diciembre.
Tiflis ha expresado repetidamente el deseo de enterrar a Stalin en Georgia, en el caso de que Moscú decida eliminar la necrópolis de la muralla del Kremlin. Allí yace su cuerpo, desde su muerte en marzo de 1953, pero las autoridades rusas reflexionan sobre la posibilidad de enterrar a Lenin, desmontar su mausoleo y trasladar a un cementerio las demás tumbas, incluida la de Stalin.