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La izquierda poscomunista tiene la clave para el futuro de Polonia

Paco Soto VARSOVIA/COLPISA.

INTERNACIONAL

Komorowski y Kaczynski pretenden hacerse con sus votos en la segunda vuelta.

22 jun 2010 . Actualizado a las 03:20 h.

La primera vuelta de las elecciones presidenciales ha colocado a Polonia en una situación complicada. Ninguno de los dos candidatos con posibilidades de suceder al difunto presidente Lech Kaczynski ha conseguido mayoría absoluta en la primera vuelta. Ni su hermano gemelo Jaroslav, un conservador a la vieja usanza en cuestiones sociales, morales y religiosas, ni Bronislaw Komorowski, el actual jefe de Estado en funciones y presidente del Parlamento, que cuenta con el apoyo de las clases medias urbanas y en el ámbito de la UE tiene el soporte del Partido Popular Europeo. Ambos tendrán que competir en la segunda vuelta electoral del 4 de julio.

Sorpresivamente, se encuentran en las manos de Grzegorz Napieralski, el joven líder de la Alianza Democrática de Izquierdas (SLD), formación poscomunista que ha obtenido el 13,68% de los votos, un buen resultado que le permitirá inclinar la balanza hacia el conservadurismo con tintes populistas o el liberalismo. Según el sociólogo Edmund Wnuk-Lipinski, «Napieralski ha ganado un importante capital político que será decisivo en la segunda vuelta». Los otros siete candidatos ni pinchan ni cortan, son pura anécdota.

Komorowski y Kaczynski harán todo lo que esté al alcance de su mano para ganar y ya han empezado a coquetear con los votos de SLD, para lo cual han lanzado mensajes conciliadores hacia Napieralski. Su bolsa de votos es apetitosa para los dos candidatos de la derecha, pero no está claro hacia dónde se decantará Napieralski. Una parte importante de los votantes del SLD odian el liberalismo económico que defiende Komorowski. En eso coinciden con los votantes de Kazcynski. Pero el ultraconservadurismo de este echará para atrás a muchos votantes de izquierda.

Según los sondeos, el 66,5% de los electores están dispuestos a dar su apoyo a Komorowski en la segunda vuelta y solo el 30% restante a Kaczynski. Pese a ello, el partido que este encabeza está convencido de que el escenario actual se parece al del 2005, cuando el actual primer ministro liberal, Donald Tusk, adelantaba en tres puntos a Lech Kaczynski, pero perdió las presidenciales en la segunda vuelta.

El politólogo de la Academia Polaca de Ciencias Stanislaw Mocek no descarta que se repita este escenario, porque aunque Jaroslaw Kaczynski no sea tan carismático como su hermano, tiene a su favor «unos electores muy disciplinados y fieles, mientras que Komorowski recoge un voto más heterogéneo y de menor compromiso político».