La abatida «ola verde» de Mockus mantiene la esperanza del «sí se puede»

EFE

INTERNACIONAL

Su posición les permite llegar aún a la Presidencia en la segunda vuelta.

31 may 2010 . Actualizado a las 10:34 h.

Los seguidores de Antanas Mockus, bautizados durante la campaña electoral colombiana como la «ola verde», pasó hoy del abatimiento, cuando conocieron los resultados, a la esperanza, al reconocer que su posición les permite llegar aún a la Presidencia en la segunda vuelta.

El optimismo con el que comenzaron los «verdes» la jornada, en la que Mockus partía del empate técnico con el oficialista Juan Manuel Santos, según vaticinaban las encuestas, se vino abajo cuando el ex alcalde de Bogotá era superado por su rival por 25 puntos en los resultados oficiales.

En la concentración de los seguidores de Mockus en el Centro de Convenciones de Bogotá, una vez conocidos los resultados, los girasoles, uno de los símbolos de la campaña del filósofo y matemático, se quedaron un buen tiempo en el piso en manojos a los que nadie quería echarles mano, luciendo más marchitos de lo usual.

Arriba, en la tarima, un animador redoblaba esfuerzos por levantar el ánimo de unos 1.500 seguidores de Mockus que coparon el recinto adornado con cientos de globos verdes.

Pero a medida que avanzaban las horas, las caras largas de la «ola verde» recuperaron la alegría, pues comprendieron que si bien no eran los resultados que esperaban servían para llegar a la segunda vuelta.

También fueron conscientes de que tras ocupar el vagón de cola en las encuestas hace sólo tres meses, se habían erigido como la fuerza opositora capaz de enfrentarse cara a cara al oficialista Santos el 20 de junio próximo, cuando se celebrará la segunda vuelta.

Esa recuperación anímica quedó patente en el grito de «Sí se puede», coreado con fuerza por cada una de las gargantas que abarrotaban el salón al que finalmente llegó Mockus.

Flanqueado por su esposa, Adriana Córdoba, y los ex alcaldes de Bogotá, Enrique Peñalosa y Luis Eduardo Garzón, las torres del tablero ajedrecístico en que se ha convertido la contienda electoral colombiana, Mockus logró animar a sus seguidores.

Micrófono en mano, dejó claro que «sí se pudo», en alusión a que el caudal electoral les permite llegar a la segunda vuelta, no sin antes recordar que «la vida es sagrada», que «los recursos públicos son sagrados» y que «no todo está permitido».

Mockus, visiblemente emocionado, agradeció también la confianza depositada en él, la que le permitió erigirse en uno de los favoritos.

Al tiempo que llamó a sus seguidores a ser «lo suficientemente innovadores» para alcanzar la victoria, resaltó la limpieza de su campaña y reclamó no «utilizar atajos» para conseguir resultados.

Mockus, que se hizo con el 21,49 por ciento de los votos frente al 46 por ciento de Santos, echó mano del derecho que le dio el ser la segunda fuerza electoral para pedir «alianzas» antes del 20 de junio.

En su discurso, interrumpido por salvas de aplausos y resonantes vivas, el candidato del Partido Verde reconoció el trabajo no sólo de sus correligionarios, sino también de sus contrincantes, como el liberal Rafael Pardo, la conservadora Noemí Sanín, el izquierdista Gustavo Petro y Germán Vargas Lleras, de Cambio Radical, convertido éste último en la sorpresa de la jornada al ser el tercero más votado.

Mockus dijo contar con ellos, y ya en medio otra vez de una nube de girasoles, confió en que la fuerza de la «ola verde» será suficientemente fuerte para alcanzar la Presidencia de Colombia y comenzar «a transformar el país».

En un tono más alto del que habitualmente utiliza en sus discursos, el candidato clamó porque la franja abstencionista se mueva en favor de la nueva opción que los verdes representan.

Y es que hoy sólo acudieron a votar el 49 por ciento de los convocados a las urnas, cuando las encuestas también vaticinaban que en estas elecciones, en buena parte a causa del fenómeno Mockus, se iba a romper esa tradición abstencionista de la historia de Colombia.