Israel, considerada como la única potencia nuclear de Oriente Medio, denunció ayer «la hipocresía» del acuerdo de la conferencia sobre el Tratado de No Proliferación Nuclear (TNP), que señala explícitamente al Estado hebreo pero no cita a Irán.
«Este acuerdo tiene el sello de la hipocresía. Solo se menciona a Israel en un texto que no nombra a otros países como la India, Pakistán, Corea del Norte, que tienen armas nucleares, o, más grave aún, a Irán, que quiere dotarse de ellas», dijo un alto responsable gubernamental, que requirió el anonimato. «Que no haya una referencia a Irán es indignante», lamentó.
La conferencia adoptó el viernes por consenso de los 189 signatarios una declaración final en la que se prevé la celebración en el 2012 de una cumbre internacional en favor de la creación de una zona sin armas nucleares en Medio Oriente y se insta a Israel a sumarse al TNP y poner sus instalaciones nucleares bajo las garantías del Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA) .
Los israelíes nunca han reconocido poseer el arma atómica -se cree que dispone de 100 a 300 ojivas nucleares- y rehúsan adherirse al tratado, considerando que ya «demostró en el pasado su total ineficacia para impedir la proliferación nuclear». En cambio, Irán no es citado de forma explícita en la declaración final de 28 páginas y adoptada por consenso. Mahmud Ahmadineyad fue el único líder que estuvo en la conferencia.
Barack Obama se felicitó en un comunicado por el acuerdo «equilibrado y realista» conseguido, aunque expresó su «fuerte» rechazo al hecho de que Israel haya sido singularizado.
El tratado compromete a las cinco potencias nucleares (China, Rusia, EE.?UU., Francia y el Reino Unido) a acelerar la reducción de sus arsenales y disminuir la importancia de estas armas. Sin embargo, no fija una fecha límite para eliminarlas, tal como pedía el Movimiento de Países No Alineados
La UE se sumó a las alabanzas hechas por distintos líderes mundiales sobre el éxito de la conferencia, principalmente porque evita repetir el fracaso de la conferencia del 2005, donde el consenso no fue posible. Francia dijo, en cambio, que hubiera deseado que la declaración fuera «más incisiva» sobre la crisis iraní.