La policía de Jamaica no logra controlar la violencia desatada para proteger al capo Dudus

La Voz KINGSTON/DPA.

INTERNACIONAL

El Gobierno estudia ampliar el estado de excepción impuesto hace cuatro días

27 may 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

El Gobierno de Jamaica estudia ampliar el estado de excepción impuesto hace cuatro días en un barrio de Kingston, la capital, donde ya han muerto 49 personas en los disturbios desatados los últimos días, según dijo ayer el primer ministro del país, Bruce Golding.

A pesar de la ofensiva masiva, las fuerzas de seguridad no han conseguido detener al presunto capo de la mafia Christopher Dudus Coke, para extraditarlo a Estados Unidos.

El primer ministro aseguró que considera ampliar el estado de excepción impuesto en West Kingston al barrio de Spanish Town. «La violencia que ha sido desatada sobre la sociedad por elementos armados y criminales debe ser repelida», dijo Golding durante una agitada sesión del Parlamento, donde miembros de la oposición lo acusaron de dar lugar a la crisis por una falta de acción previa.

El capo de la mafia se ha atrincherado en el barrio de Tivoli Gardens, donde lo defienden sus seguidores. Los observadores apuntan que la policía les ha impedido acceder a determinadas áreas de Tivoli Gardens.

Golding señaló que la cifra de muertos puede aumentar. El Ejército y la policía iniciaron el lunes el asalto a Tivoli Gardens, pero se toparon con la resistencia de mercenarios armados y seguidores de Coke.

Doscientos detenidos

Oficialmente, han sido detenidas 211 personas, pero Coke no está entre ellas. Entretanto, el ex jefe de la policía de Jamaica Renato Adams ha propuesto ampliar la acción de los agentes a los 80 barrios de Kingston y a otras ciudades de Jamaica. En declaraciones al diario Jamaica Gleaner dijo: «Estos barrios están ocupados y dominados por las bandas. Esa gente está adiestrada para odiar al Gobierno. Son cómplices de políticos y empresarios corruptos».

Ya en el 2001 se registraron en Tivoli Gardens graves disturbios, en los que murieron 25 personas. Entonces, Adams estaba al frente de la policía.

La irrupción de la violencia sobrevino por la decisión del Gobierno de extraditar a Coke, un capo de la droga requerido por las autoridades estadounidenses desde el año pasado.

Golding, a quien se le atribuyen estrechos vínculos con el empresario y capo de la droga requerido, impuso el estado de excepción en la capital durante un mes.