«¿Siete años después y sin dar nombres? No tengo ni idea de qué puede estar buscando», dice un sospechoso

La Voz

INTERNACIONAL

24 abr 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

El ministro de Planificación, Julio de Vido, uno de los principales sospechosos en la causa, desestimó ayer terminantemente la denuncia del ex embajador Eduardo Sadous ante la Justicia diciendo que «es una infamia, una calumnia que embarra innecesariamente a mucha gente. ¿Siete años después y sin dar nombres? No tengo ni idea de qué puede estar buscando».

Por su parte, el jefe de gabinete de la presidenta, Aníbal Fernández, afirmó que «son los jueces los que tienen que investigar como corresponde» las denuncias sobre supuestos pedidos de sobornos a empresarios para hacer negocios con Venezuela.

«No conozco la causa, pero siempre en este tipo de cosas si hay una denuncia hay que investigarla, mientras tanto hacer alguna conjetura no tiene sentido», sentenció Aníbal Fernández,

El senador opositor Gerardo Morales, titular del bloque de la Unión Cívica Radical, señaló que espera que se avance en la investigación de las causas y sospechas de corrupción que relacionan al Gobierno nacional, en especial, en sus vínculos con el Gobierno venezolano, para «desnudar el sistema institucionalizado de corrupción» del kirchnerismo.

El escándalo no tardó en llegar a Caracas, donde algunos de sus principales diarios, como El Universal y El Nacional , reflejaron ayer la noticia en sus primeras planas y reprodujeron las polémicas acusaciones del ex embajador argentino en ese país, Eduardo Sadous.