David Cameron intentó evitar durante todo el debate que se notara el más mínimo acercamiento a la política liberaldemócrata, el partido que más daño les puede hacer en las urnas y robarles el número de votos necesarios para gobernar en solitario. Sin embargo, en aspectos como Afganistán, tanto Cameron como Clegg mostraron su acuerdo en que las tropas británicas allí destinadas han estado mal e insuficientemente equipadas, y acusaron a Brown de que su Gobierno no haya hecho nada durante años por remediar esta situación, hasta que comenzaron a producirse bajas. También atacaron al laborista por no mejorar la situación política en Afganistán y por intentar reconducir el debate constantemente a la recuperación económica del Reino Unido, punto que, indicaron, aún está por ver.