Las discrepancias comenzaron tras el aumento del protagonismo de la Liga Norte en la coalición del Gobierno
21 abr 2010 . Actualizado a las 02:00 h.Después de semanas de tensiones, Gianfranco Fini, presidente de la Cámara de Diputados de Italia, no se divorcia políticamente de Silvio Berlusconi, pero si se desmarca de él, creando una corriente propia dentro del Partido de la Libertad (PDL), la formación fundada hace un año por los dos políticos. Fini deja claro así las discrepancias internas en el partido tras la decisión de Il Cavaliere de dar más protagonismo a la Liga Norte en la coalición gubernamental.
Fini consiguió ayer que 55 parlamentarios firmaran un manifiesto de apoyo a su tesis, abandonando la amenaza lanzada la semana pasada de formar un grupo parlamentario propio -lo que podría haber llevado a la caída del Gobierno-, tras una reunión en la que no ahorró críticas al PDL. Berlusconi reaccionó convocando anoche una reunión con la dirección del PDL y de la Liga Norte para analizar la situación creada por Fini.
La reunión del presidente de la Cámara de Diputados con los cincuenta parlamentarios no ha gustado a Berlusconi, ya que en ella Gianfranco Fini no ha ahorrado críticas a Il Cavaliere, sobre todo por sus «falta de propuestas precisas sobre las reformas» que ha prometido -entre ellas la fiscal y la judicial-, mientras reconocía las fuertes discrepancias que existen entre los dos.
Fini no ha negado que Berlusconi «sea víctima de un ensañamiento judicial, pero a veces dice cosas sobre las que es difícil estar de acuerdo». También la cuestión de la Liga Norte es fuente de discusión. Para Fini «es un aliado importante, pero no puede ser il dominus de la coalición».
La propuesta del presidente de la Cámara es la de ser «una corriente de opinión» dentro del PDL esperando que Berlusconi «acepte que existe una disensión». Sobre las críticas efectuadas durante la reunión, Fini no cree que «haya atentado ni dañado al partido diciendo que sobre algunos temas hay una distancia política».
El documento, que ha sido firmado por 55 parlamentarios, será presentado mañana a la dirección del PDL. Por su parte, Silvio Berlusconi ha conseguido que 74 parlamentarios que provenían de Alianza Nacional (AN) firmasen con anterioridad otro documento en el que reafirmaban su «creencia en el proyecto» del PDL y en «reforzar los valores de la derecha y la identidad del Pueblo de la Libertad». Entre los firmantes se encuentran algunos de los hasta ahora fieles a Fini, como el ministro de Defensa, Ignazio La Russa; el portavoz de PDL en el Senado, Maurizio Gasparri, y el alcalde de Roma, Gianni Alemanno.
Cofundadores
El PDL, fundado hace un año por Fini y Berlusconi uniendo sus partidos, Alianza Nacional y Forza Italia (FI), vive una fuerte crisis interna tras unas elecciones regionales en las que la Liga Norte, aliada en el Gobierno, arrasó en zonas en las que hasta hace poco se imponía la derecha. Mientras Berlusconi cantaba victoria, el análisis de Fini era más frío y ponía en evidencia la pérdida de votos en todas las regiones.
Las discrepancias entre los dos políticos vienen desde lejos, con constantes enfrentamientos sobre algunas de las más polémicas leyes del Gobierno Berlusconi que Fini no ha dudado en criticar.
Una de ellas era la de seguridad ciudadana que declaraba delito la inmigración ilegal. Mientras tanto, Silvio Berlusconi reforzaba su figura dentro del PDL convirtiéndose en el líder indiscutible y apartando al presidente del Congreso de algunas decisiones.