El primer ministro tailandés, Abhisit Vejjajiva, encargó ayer al jefe del Ejército las operaciones de seguridad en Bangkok, donde manifestantes antigubernamentales protestan desde hace un mes y después de que fracasara la operación policial para apresar a los líderes de las manifestaciones que han sumido en el caos a la capital tailandesa.
El jefe del Ejército, Anupong Paochinda, «va a encargarse de la actual situación», declaró Abhisit en un discurso televisado. Las operaciones de seguridad estaban dirigidas hasta ahora por el viceprimer ministro, Suthep Thaugsuban. Este había supervisado una tentativa lanzada el pasado día 10 por las fuerzas de seguridad para recuperar un barrio ocupado por los camisas rojas en la parte antigua de Bangkok. La policía tuvo que retroceder después de los violentos enfrentamientos con los manifestantes, que causaron 23 muertos, entre ellos 18 civiles, y más de 850 heridos.
Poco antes de ser nombrado Paochinda, un portavoz militar había indicado que las fuerzas de seguridad preparaban una nueva intervención para dispersar a los miles de manifestantes.