«Firmo esta ley de la sanidad en honor de mi madre»

Tatiana López

INTERNACIONAL

Trece estados presentaron una apelación conjunta ante los tribunales contra la legalidad de la reforma

24 mar 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

Visiblemente emocionado y acompañado entre otros por la viuda de Ted Kennedy, el presidente Barack Obama firmó ayer en Washington la ley de reforma del sistema sanitario en un acto marcado por el tono personal. «Firmo esta ley en honor de mi madre, que tuvo que pelear con las aseguradoras en los últimos días de su vida, mientras luchaba contra el cáncer», afirmó Obama.

El presidente firmó la medida con 22 plumas estilográficas. Dos se guardaron y las otras veinte se regalaron entre los 300 invitados. Una de ellas fue a parar a Nancy Pelosi, cuyo papel ha sido esencial para que la reforma saliera adelante. En otro emotivo gesto, Obama lució en el acto un brazalete azul regalo de la viuda de Kennedy, el senador que dedicó su vida en el Congreso a la reforma del sistema sanitario.

«Hoy, tras casi un siglo de pruebas, hoy tras más de un año de debate, hoy después de que se han contado todos los votos, la reforma del sistema sanitario se convierte en ley», subrayó Obama.

La historia de Marcelas

Para resaltar la importancia que la medida tendrá en la vida de millones de estadounidenses, el presidente invitó a la ceremonia -además de a los legisladores que promovieron la histórica medida- a una docena de ciudadanos comunes. En primera fila estuvo Marcelas Owens, de 11 años, que se convirtió en portavoz en pro de la reforma tras la muerte de su madre hace tres años por falta de tratamiento médico, ya que tras enfermar perdió su trabajó y con ello su seguro. Pero también Owen se convirtió en blanco de los ataques de la ultraderecha al contar su historia, y con ello en símbolo de la histeria desatada por esta reforma sanitaria.

«Es gente como este niño [...] el pueblo de EE.?UU. quien ha creído que nuestra generación podría cambiar este país, nosotros tenemos que superar las diferencias por el bien común», aseguró el demócrata en una clara referencia a la fuerte división que esta ley ha creado en la sociedad estadounidense.

Impopular

Según una encuesta realizada por la cadena NBC, al menos un 49% de los estadounidenses creen que la nueva ley no los beneficiará, mientras que más de la mitad de la población opina que su aprobación responde tan solo a motivos políticos, tanto de republicanos como de demócratas. Además, el 49% apoyan que los estados demanden al Gobierno. Precisamente ayer, los secretarios de Justicia de trece estados presentaron en Florida una apelación conjunta ante los tribunales en la que ponen en duda la legalidad de la reforma. El estado de Virginia, por su lado, también presentó una demanda en contra de la ley.

Para deshacer la campaña de los ultraconservadores y hacer comprender al ciudadano esta ley, Obama iniciará mañana en Iowa una gira por el país.