Karl Rove, principal asesor de George W. Bush, aseguró ayer sentirse orgulloso de las duras técnicas de interrogatorios utilizadas durante el Gobierno del republicano, ya que según él sirvieron para prevenir futuros ataques terroristas en Estados Unidos. «Estoy orgulloso de haber usado técnicas para romper la voluntad de estos terroristas. Nos dio información valiosa que nos permitió impedir atentados tales como aviones contra Heathrow y contra Londres, aviones estrellándose en el Pacífico, aviones pilotados contra el edificio más alto de Los Ángeles y cosas así», en palabras del ex asesor político a la cadena británica BBC.
Rove, que estos días se encuentra en plena campaña de promoción de su libro de memorias Coraje y consecuencias , aseguró que técnicas de interrogatorio como el impopular submarino , que consiste en introducir la cabeza de un sospechoso en el agua simulando un ahogamiento, no deberían ser consideradas como tortura, ya que fueron aprobadas por el Departamento de Justicia: «Sí, estoy orgulloso de haber mantenido el mundo más seguro de lo que era por el uso de estas técnicas. Son apropiadas, y están de acuerdo con la ley de EE.?UU.», sentenció.
En el 2002, diferentes abogados del Estado autorizaron el uso del submarino , dando así cobertura legal a la anterior Administración. Esta decisión fue anulada en enero del 2009 por el Barack Obama, por considerarlo una forma inusual de tortura. Desde entonces, muchos han sido los republicanos que han criticado la determinación del demócrata, entre ellos el propio Rove, que ya con anterioridad había defendido otros capítulos oscuros de la presidencia de Bush, como sus declaraciones asegurando que el régimen de Sadam Huseín poseía armas de destrucción masiva.
Durante la anterior Administración, Rove estuvo considerado como la verdadera materia gris detrás de Bush, una posición que le valía el sobrenombre de el cerebro entre los periodistas estadounidenses.
En su último libro, además de justificar las acciones de su Gobierno, Rove da detalles de su vida personal, como su ardiente ateísmo o el trauma que le supuso en su juventud la homosexualidad de su padre.