Irán detiene a un líder extremista suní tras obligar sus cazas a aterrizar el avión comercial en que viajaba
INTERNACIONAL
En una espectacular operación y tras años de persecución, Irán logró detener ayer al jefe del grupo extremista suní Yundulah, acusado de haber organizado numerosos y sangrientos atentados en el país con el apoyo de Pakistán y de EE.?UU. Washington negó cualquier relación con ese grupo armado y afirmó que las acusaciones iraníes eran «totalmente falsas».
Abdel Malik Rigi, el hombre más buscado por Irán, fue detenido tras ser interceptado el avión que le trasladaba de Dubái a Kirguistán, indicó en una conferencia de prensa el ministro de Información iraní, Heydar Moslehi. «Sobre las aguas del golfo [Pérsico], su avión recibió la orden de aterrizar [en Irán] y Rigi fue detenido tras un registro del aparato», señaló por su parte el diputado Mohamad Dehghan.
En Kirguistán, un portavoz del aeropuerto internacional de Manas confirmó que un vuelo Dubái-Bishkek realizó un aterrizaje forzoso en Irán. «Cuando estaba sobrevolando Irán, un avión con 119 pasajeros a bordo fue obligado por unos cazas militares a realizar un aterrizaje. Algunos de los pasajeros extranjeros tuvieron que salir del aparato y tras varias horas de retraso, el avión salió hacia Bishkek».
El espectacular arresto es el resultado de una «operación de cinco meses de los servicios secretos» llevada a cabo por Irán «sin la menor ayuda de otros países», afirmó Moslehi. Agregó que Rigi viajaba con una identidad falsa y con pasaporte afgano «entregado por EE.?UU.». Se encontraba en «una base estadounidense en Afganistán 24 horas antes de su detención», dijo. Se le atribuye el atentado que en el 2009 causó 42 muertos, incluidos varios oficiales de los Guardianes de la Revolución, ejército ideológico del régimen.