La comisión encargada de la clausura recomienda la reclusión indefinida y sin juicio de unos 50 presos
23 ene 2010 . Actualizado a las 02:00 h.La secretaria de Seguridad de EE.?UU., Janet Napolitano, aseguró ayer que los planes para cerrar el penal de Guantánamo «siguen adelante» si bien llevarán más tiempo del previsto «debido a la dificultad de reunir toda la información sobre los detenidos para trasladarlos fuera de la base». Precisamente ayer se cumplió el plazo que Obama se marcó para cerrar una cárcel en la que actualmente están 196 presos, después de la última repatriación de dos reos argelinos el miércoles.
Napolitano aprovechó su paso por Toledo para agradecer a Europa su colaboración en el traspaso de presos, pero insistió en la importancia de hacer las cosas de manera adecuada. «Necesitamos tiempo para hacerlo bien, pero vamos en la buena dirección», dijo.
Informe oficial
Desde la Casa Blanca se ha mantenido silencio sobre cuál sería el futuro del resto de los presos, si bien un informe de la comisión especial nombrada por Obama para cerrar la prisión, filtrado ayer a la prensa, recomienda la reclusión indefinida y sin derecho a juicio de unos 50 de estos detenidos.
Según un informe elaborado por esta comisión, de la que forman parte miembros del Gobierno y del Pentágono, lo más apropiado será que entre 35 y 40 de los detenidos sean juzgados en tribunales civiles o militares, otros 110 sean puestos en libertad, mientras que el resto, unos 50, deben permanecer encerrados y sin juicio.
Para justificar la decisión, la comisión argumenta que este último grupo constituye todavía un peligro para EE.?UU., aunque no pueden ser juzgados porque no existen suficientes pruebas en su contra o las confesiones que dieron fueron obtenidas bajo tortura.
El informe supone la primera ocasión en la que Washington da cifras exactas sobre cuántos de los presos de Guantánamo permanecerán entre rejas, pese a que el Ejecutivo ya había adelantado su intención de retener de manera indefinida a los prisioneros si esto fuera necesario. Las organizaciones pro derechos criticaron ayer a Obama por «querer cerrar el Guantánamo físico, pero no los principios en los que se basa» en palabras de Kenneth Roth, director de Human Rights Watch.