El seísmo pudo disparar el tráfico de niños haitianos para adopciones

La Voz

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La denuncia realizada ayer por un colaborador de Unicef, posteriormente matizada por la dirección de este organismo, según la cual unos quince niños habrían desaparecido de hospitales haitianos tras el seísmo, posiblemente secuestrados, ha traído a primer plano la penosa situación de miles de menores que han quedado huérfanos o desamparados y el riesgo de que se conviertan en víctimas fáciles del mercado negro internacional de adopciones.

Jean Luc Legrand, consejero regional de Unicef, señaló en Ginebra que «hasta el momento tenemos reportes de unos 15 niños desaparecidos de los hospitales y que no se encuentran con personas de sus familias». Aunque con posterioridad Unicef aclaró que la cifra no podía ser confirmada por las difíciles condiciones que reinan sobre el terreno, la espoleta había sido activada y las alarmas saltaron. Según dijo Legrand, «la trata de niños ya existía en Haití» antes del terremoto y «desgraciadamente, las redes de trata tienen vínculos con el mercado internacional de la adopción», agregó.

«Tuvimos el mismo problema con el tsunami» que golpeó Asia en el 2004. «Esas redes se activan apenas ocurre una catástrofe y aprovechan la debilidad de la coordinación de los responsables en el terreno para secuestrar niños y sacarlos del país», explicó. Legrand subrayó, además, que hay «un cierto número de pruebas sobre la existencia de redes de trata de niños a través de Santo Domingo».

Legrand recordó que los países que acogen a niños de Haití deben respetar la Convención de La Haya, que protege a los niños y a sus familiares de los riesgos de adopciones ilegales. Estos países deben, por tanto, asegurarse de que los niños adoptados no hayan sido robados o vendidos, insistió.

Unicef acoge cada día en 20 centros a unos 2.000 niños que carecen de noticias de sus padres. En estos momentos, varios países como Francia, Holanda, Estados Unidos, España, Bélgica o Alemania han acelerado o van a acelerar los procedimientos de adopción ya iniciados antes del terremoto.

El Gobierno español, en concreto, propondrá el lunes en Bruselas pactar una posición común sobre la adopción. España pretende «acelerar los trámites ya en curso a través de los consulados generales» e «impulsar propuestas de asistencia y protecciones internacionales de menores separados y no acompañados o en situación de orfandad a través de programas de cooperación propios de cada país, trabajando de manera conjunta con Unicef y con la Cruz Roja Internacional».