Blatt, de 82 años y residente en California, afirmó ante la Audiencia de Múnich no acudir en busca de venganza, sino de justicia por lo ocurrido en ese campo nazi.
19 ene 2010 . Actualizado a las 15:41 h.El juicio contra el presunto criminal nazi de origen ucraniano John Demjanjuk se reanudó hoy con el testimonio de Thomas Blatt, ex preso del campo de exterminio de Sobibor, donde el encausado presuntamente sirvió como guarda voluntario, y uno de los pocos supervivientes de ese lugar, en la Polonia ocupada.
Blatt, de 82 años y residente en Santa Barbara (California), afirmó ante la Audiencia de Múnich no acudir en busca de venganza, sino de justicia por lo ocurrido en ese campo nazi, donde fueron asesinados un cuarto de millón de judíos.
Se trata de uno de los pocos supervivientes de Sobibor, campo destinado exclusivamente al exterminio de judíos de toda Europa, que eran gaseados a las pocas horas de llegar al lugar.
Blatt, de origen polaco, sobrevivió porque se le empleó para trabajos de limpieza e intendencia y estuvo asimismo entre el par de centenares de judíos que participaron en la revuelta de octubre de 1943, a la que siguió el desmantelamiento del campo.
El propio testigo ha admitido que no podrá reconocer a Demjanjuk como «Trawniki» -guarda voluntario-, dado el tiempo transcurrido y a pesar de que ambos coincidieron en Sobibor, donde el encausado prestó sus servicios seis meses, entre marzo y octubre de 1943.
A Demjanjuk se le imputa complicidad en la muerte de los 27.900 judíos que, según se ha podido documentar, murieron asesinados en esos seis meses en dicho campo de exterminio.
A la declaración de Blatt seguirá en los próximos días el de Philip Bialowitz, de 84 años, asimismo testigo presencial y parte de la acusación particular, junto con un veintena de familiares de víctimas del campo, en su mayoría procedentes de Holanda.
Blatt sostiene que la maquinaria de exterminio de Sobibor no hubiera sido posible sin la intervención de los «Trawniki», presos soviéticos convertidos en guardas voluntarios, de los que llegó a haber 150 en Sobibor, frente a unos 50 oficiales nazis.
La defensa de Demjanjuk se basa en el argumento de que el procesado fue víctima de nazismo, en tanto que cayó preso siendo soldado, en 1942, y se convirtió en guarda para sobrevivir.
El juicio al Demjanjuk, de 89 años, empezó en noviembre y ha estado marcado por las dudas acerca de su viabilidad, tanto por la falta de testigos que puedan identificarlo como por la avanzada edad del procesado.
El proceso fue interrumpido ya en dos ocasiones por enfermedad del procesado, quien asiste a las vistas en silla de ruedas o en camilla y hasta ahora no ha hecho declaración alguna.
Demjanjuk fue entregado el pasado mayo a Alemania Estados Unidos y desde entonces está en prisión preventiva.
Su defensa ha pedido reiteradamente el sobreseimiento del proceso, con el argumento de que es una tortura para alguien que ya fue enjuiciado en su momento en Israel.
Demjanjuk, nacido en Ucrania en 1920 y capturado por los nazis en 1942, pasó de prisionero de guerra a guarda en varios campos.
En los años 50 emigró a EEUU como víctima del nazismo, en tanto que ex prisionero, y cambió su nombre de pila, Iván, por el de John.
En 1975 se le identificó como presunto criminal nazi y fue extraditado a Israel, donde se le enjuició y condenó a morir en la horca, en 1988, como presunto «Iván el Terrible» de Treblinka.
Tras cinco años en el corredor de la muerte se le revocó la condena, al no poder demostrarse que estuvo en Treblinka e identificarse al tal «Iván el Terrible» como Ivan Marchenko.