La decisión de la jueza permite que el presidente de la entidad financiera nacional continúe en su puesto
12 ene 2010 . Actualizado a las 02:00 h.El escándalo político financiero que puso a Argentina al borde de una verdadera crisis institucional continúa complicando a la presidenta Cristina Fernández y a su esposo Néstor Kirchner, quien no duda en continuar hablando de una conspiración en contra de su mujer.
Los partidos opositores al Gobierno dieron un paso fundamental en la pelea procesal por el uso de reservas del Banco Central para pagar deudas, y la remoción de Martín Redrado como presidente del Banco Central.
Finalmente, ayer se supo que la jueza de lo contencioso-administrativo María José Sarmiento, quien analiza las apelaciones contra los fallos que emitió la semana pasada, transformará el procedimiento cautelar en ordinario. La jueza aceptó una petición en ese sentido que ayer había presentado el jefe de bloque de Pro en la Cámara de Diputados, Federico Pinedo.
Ese cambio formal tiene consecuencias temporales y políticas clave para el trámite de las apelaciones que el Gobierno presentó por el uso de fondos del Banco Central y contra la destitución de Redrado.
La medida, confirmada por fuentes judiciales, implica que Sarmiento ya no tendrá que pronunciarse en un plazo máximo de 48 horas, como corresponde en el caso de una medida cautelar, sino que podrá tomarse el tiempo que considere necesario.
Además, implica que las cosas seguirán como están hasta que la jueza decida sobre las apelaciones. Es decir, no podrán usarse los 6.500 millones de dólares de las reservas que dispone el Banco Central, y Redrado seguirá presidiendo la citada entidad.
Frente a este panorama crecen enormemente las posibilidades de que la causa llegue a la Cámara de lo Contencioso-Administrativo la semana próxima, cuando el tribunal dejará de tener una composición que podría favorecer a los Kirchner.
En este clima de tensión y expectativa, Redrado acudió ayer de nuevo ante la jueza, para pedirle que revise la actuación del Gobierno y la apelación ante el juez Greco, sospechoso de apoyar al matrimonio gobernante.
«Hemos denunciado irregularidades en la presentación de apelaciones a la Cámara», explicó uno de los abogados del presidente del Central, Ezequiel Cassagne, en la puerta de los tribunales.
Con la consigna «No pagar la deuda externa», distintas organizaciones políticas y sociales, encabezadas por la Corriente Clasista y Combativa (CCC) y el Movimiento Socialista de Trabajadores (MST), se concentraron por la tarde frente al Congreso para expresar su rechazo al pago de la deuda externa, a la que calificaron de «usurera, ilegítima y fraudulenta».