Francia va a probar varios escáneres corporales en vuelos con destino sobre todo a EE.?UU. desde los aeropuertos de París, que deberían disponer de los primeros equipos este mismo mes, y se utilizarán con un protocolo para intentar preservar la intimidad de los pasajeros.
El secretario de Estado de Transportes, Dominique Bussereau, confirmó ayer que los test se van a hacer «en particular en los aeropuertos parisinos», empezando con «los vuelos a Estados Unidos y con los vuelos más sensibles». En un primer momento habrá «seis o siete» escáneres, avanzó.
La Dirección General de la Aviación Civil (DGAC) explicó que para preservar la intimidad de los pasajeros, el agente estará separado físicamente de estos. Será un hombre para los hombres y una mujer para las mujeres.
Además, la imagen no será la de un cuerpo desnudo, sino formas reconstituidas en tres dimensiones en las que aparecerán borrosas las partes correspondientes a los genitales y la cara. El paso por los escáneres será de momento voluntario.
Francia ha descartado por ahora la generalización de estos sistemas de control en los aeropuertos, después de que ya se hiciera una primera experiencia hace menos de un año en el aeropuerto de Niza, que se abandonó por las protestas de asociaciones de defensa de las libertades individuales.