Bélgica lanza a Van Rompuy como alternativa al holandés Balkenende para la presidencia de la UE

Juan Oliver

INTERNACIONAL

03 nov 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

La inesperada caída en desgracia de la candidatura de Tony Blair a la presidencia permanente del Consejo de la UE ha animado a los partidarios de otros aspirantes a postularlos sin miedo a quemar sus nombres ante el poderío del británico. Ayer, Bélgica y los Países Bajos amanecieron inundados de titulares destinados a apoyar a sus respectivos primeros ministros: Jan Peter Balkenende, por la parte holandesa, y Herman Van Rompuy, por la belga.

Ambos pertenecen a la familia popular, y responden al perfil contrario a Blair: políticos de cariz mucho más europeísta, pero poco conocidos fuera de sus países y a quienes, al contrario de lo que le sucede al líder laborista, se les supone mucha más capacidad para lograr el consenso de los Veintisiete sobre su idoneidad para el cargo. Ninguno, sin embargo, permitiría cubrir el deseo de algunos de situar en ese puesto a una mujer.

Balkenende ya había sonado con fuerza como alternativa a Blair, pero, como le sucedió a este y también al primer ministro luxemburgués, Jean Claude Juncker, la cansina repetición de su nombre ha dado alas a la novedad. Van Rompuy, sin más sustento que el anonimato de las fuentes diplomáticas, era citado ayer como favorito por numerosos diarios digitales y agencias de prensa internacional.

El pretendiente belga gobierna en su país sin haber sido elegido en las urnas, nombrado por el rey de los belgas como cabeza de un gabinete de salvación nacional destinado a sacar al país del bloqueo institucional en el que lo sumieron hace un año las diferencias entre flamencos y valones, que condujeron a la dimisión de Yves Leterme. Y aunque no despierta recelos en prácticamente ningún socio comunitario, no hay indicios oficiales de que sea el elegido.

Ese nombre surgirá probablemente de la reunión que mantendrán Angela Merkel y Nicolas Sarkozy en los próximos días, y en la que han prometido pactar un candidato conjunto. Si son Van Rompuy o Balkenende, tendrán entonces unas opciones que de momento solo se apoyan en los deseos de sus respectivos fans.