Pakistán lanza el asalto al feudo de los talibanes en Waziristán del Sur

Igor G. Barbero

INTERNACIONAL

Islamabad desplegó un Ejército de 28.000 hombres frente a los 10.000 con que cuentan los insurgentes

18 oct 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Tras una oleada de atentados que han dejado cerca de 200 muertos en 12 días, el Ejército paquistaní lanzó ayer una gran ofensiva contra el principal feudo de los talibanes en Pakistán, la región de Waziristán del Sur. El ataque se inició en torno a las 03.00 hora local (21.00 GMT del viernes) y se desarrollará en los seis distritos de la conflictiva demarcación fronteriza con Afganistán.

En una reunión entre la cúpula militar y la clase política del país, el Gobierno ya había dado ayer luz verde al Ejército para que llevase a cabo «una estrategia militar según sus propios tiempos». El mando militar preparaba desde el pasado junio la operación en Waziristán del Sur, donde hasta el momento se habían registrado solamente ataques aéreos regulares contra objetivos insurgentes por parte de las fuerzas de seguridad paquistaníes y de aviones no tripulados de EE.?UU.

La muerte a principios de agosto en una acción militar estadounidense del líder del movimiento insurgente Tehrik-e-Taliban Pakistan (TTP), Baitulá Mehsud, retrasó el comienzo de la ofensiva por tierra del Ejército paquistaní, según analistas y fuentes de inteligencia. Pero tras unas semanas de incertidumbre por una disputada transición en la cúpula del movimiento insurgente, el nuevo líder del TTP, Hakimulá Mehsud, ha orquestado una ola de acciones terroristas por todo el país que ha conducido a las autoridades a dar el impulso definitivo a la campaña.

Durante el día de ayer, los medios paquistaníes informaron de varios movimientos de tropas en dirección a zonas de Waziristán del Sur consideradas bastiones de la insurgencia, así como de la imposición del toque de queda, del bloqueo de las comunicaciones y de algunos combates. En un comunicado, el mando informó de que dos miembros de las fuerzas de seguridad murieron y cuatro resultaron heridos durante un enfrentamiento en la zona de Mandana.

De acuerdo con la nota, las fuerzas de seguridad también sufrieron varios ataques insurgentes en la vecina Waziristán del Norte, que causaron la muerte de otros dos soldados y heridas a ocho, mientras que en el norteño valle de Swat las tropas arrestaron a nueve integristas.

Varios portavoces militares evitaron comentar tanto los movimientos de soldados como los choques habidos en Waziristán del Sur. Con todo, se sabe que el Ejército ha desplegado durante los últimos meses un mínimo de 28.000 soldados y paramilitares que tendrán que hacer frente a una red insurgente compuesta por hasta 10.000 hombres.

«Va a ser una ofensiva muy dura, es una zona muy montañosa en la que avanzar va a ser complicado. Octubre y noviembre son meses buenos para luchar, pero en diciembre va a hacer mucho frío», observó una fuente de inteligencia occidental. Esta fuente agregó que el Ejército ha estado transportando materiales durante meses a diversos puntos de la región.

«Es comprensible que hayan tardado tantos meses en comenzar», subrayó, para añadir que «han estado negociando» una alternativa a la acción militar y que es probable que se registre una nueva ola de atentados.