Al menos 14 personas murieron y otras 92 resultaron heridas en un atentado suicida cometido ayer contra una mezquita suní en Tel Afar, localidad del norte de Irak.
El kamikaze detonó un cinturón de explosivos adosado a su cuerpo, tras disparar a los fieles congregados para el rezo del viernes en la mezquita de Al Takua, en un barrio residencial de mayoría turcomana. Poco antes, el atacante había escapado de un tiroteo con soldados iraquíes, que interceptaron un vehículo sospechoso con cuatro ocupantes, uno de ellos el terrorista suicida, que se dirigía a la mezquita.
Los cuatro ocupantes consiguieron huir, aunque uno de ellos se coló en la mezquita y comenzó a disparar contra los guardias del templo, el predicador y un juez, que fallecieron en el acto. Cuando el terrorista se quedó sin munición, detonó los explosivos en medio de los fieles.
Según las fuentes, hay 40 heridos en estado grave, por lo que el número de muertos puede aumentar.
Situada en la provincia septentrional de Nínive, Tel Afar, donde conviven árabes, turcomanos y kurdos, ha sido en el pasado escenario de algunos de los ataques más mortíferos en Irak.