Alrededor de 25.000 personas pasaron frente al féretro del senador fallecido en Boston
29 ago 2009 . Actualizado a las 02:00 h.El senador estadounidense Edward Ted Kennedy, que falleció la noche del martes, enfurecía tanto al presidente Richard Nixon, que en 1971 este ordenó espiarlo para demostrar que engañaba a su mujer, según grabaciones secretas.
El ex presidente republicano, quien grabó en secreto alrededor de 3.700 horas de sus propias conversaciones entre 1971 y 1973, no ocultó su frustración cuando un asesor le informó que Ted Kennedy estaba «muy limpio». «Lo que hay que hacer es vigilarlo», afirmó el entonces presidente, según una grabación del 8 de septiembre de 1971, una de las muchas conversaciones en las que Nixon, aparentemente temeroso respecto de sus posibilidades de ser reelegido en 1972, arremete contra el senador demócrata.
El dirigente republicano dice en otra grabación que otorgará protección de los servicios secretos durante la campaña al senador, dos de cuyos hermanos ya habían sido asesinados, para evitar cualquier acusación en caso de que se atentase contra su vida. Luego ordenó que se usase a los guardaespaldas como espías. «¿Puedes conseguir a alguien en los servicios secretos? ¿Tienes a alguien con quien podamos contar?», le dice a su asesor John Ehrlichman, quien responde: «Sí, sí, tenemos a varios».
Kennedy no fue finalmente candidato en las elecciones de 1972 y, por consiguiente, no fue seleccionado para llevar guardaespaldas. Las grabaciones y algunas transcripciones están disponibles en una web a cargo de Lucke Nichter, un profesor de historia en la Universidad de Tejas A&M y una reconocida autoridad en las grabaciones de Nixon.
Decenas de miles de norteamericanos acudieron ayer a la Biblioteca John F. Kennedy de Boston para dar un último adiós al león del Senado . Alrededor de 25.000 personas pasaron frente al féretro, cubierto con la bandera estadounidense, obligando a su familia a prolongar la ceremonia de homenaje. Su funeral y entierro -prácticamente los de un jefe de Estado- tendrá lugar hoy en el cementerio nacional de Arlington (Washington).