Corea del Sur esperó durante mucho tiempo una señal de reconciliación por parte de Corea del Norte y ahora, de repente, no paran de llegar. Tras interrumpir el diálogo, el régimen de Pyongyang ha propiciado contactos al más alto nivel por primera vez desde la llegada de los conservadores al Gobierno de Seúl, hace casi dos años.
En vista de las tensiones generadas por el programa nuclear norcoreano, Corea del Sur ha buscado infructuosamente hasta la fecha reanudar el diálogo. En los últimos días se ha percibido un cauteloso acercamiento del régimen comunista con los primeros gestos de reconciliación.
Dos días antes de las conversaciones actuales en Seúl, Pyongyang puso en práctica su anuncio de levantar las restricciones al tránsito de mercancías en el parque industrial de gestión conjunta en Kaesong (ciudad fronteriza norcoreana).
El ministro de Defensa surcoreano, Hyun In Taek, se reunió ayer con Kim Yang Gon, un estrecho colaborador del hombre fuerte en el poder norcoreano, Kim Jong Il.