El presidente Felipe Calderón firmó ayer un decreto ley con el que reduce su salario en un 10%, así como el de altos funcionarios de la Administración pública y establece que ningún funcionario podrá ganar más que el titular del Ejecutivo.
El presidente mexicano percibe actualmente un salario de 146.830 pesos mensuales (unos 11.300 dólares), mientras que su subalterna más cercana, la jefa de la oficina de la presidencia Patricia Flores, obtiene un salario de 144.441 pesos (unos 11.110 dólares), según informaciones del Gobierno mexicano.
«Se establece el [principio] elemental de que ningún funcionario puede obtener más remuneraciones que la de su superior jerárquico», añadió el mandatario.
Calderón sostuvo que la medida no solo busca «evitar dispendios, sino de generar ahorros en el gasto corriente del Gobierno Federal para destinar estos recursos a gastos sociales».
El mandatario llamó ayer a los funcionarios a vivir en austeridad y advirtió de que «el sueldo debe servir para vivir con decoro y no ser visto como botín».