Londres y Washington critican la bienvenida de héroe en Libia al acusado del atentado de Lockerbie
INTERNACIONAL
Polémica por las excusas del presidente suizo a Gadafi por la detención de un hijo suyo
22 ago 2009 . Actualizado a las 02:00 h.Londres, Washington y París criticaron ayer con dureza la recepción que Libia preparó para el terrorista acusado del atentado de Lockerbie, Abdelbaset Alí al Megrahi, liberado por razones humanitarias y que el jueves regresó a su país. También medios políticos y periodísticos suizos mostraron ayer su cólera por las excusas que el presidente federal, Hans Rudolf Merz, expresó el jueves a Muamar Gadafi, por la breve detención hace trece meses en Ginebra de uno de sus hijos.
Acerca del único condenado por el atentado de Lockerbie, en el que murieron 270 personas, la mayoría estadounidenses, al explosionar un avión, el ministro de Exteriores británico, David Miliband, lamentó ver cómo «un asesino en masa» era recibido como un «héroe». Fue «profundamente penoso», dijo.
Esa recepción triunfal ha hecho que Londres reconsidere la visita a Libia del príncipe Andrés, representante especial del Reino Unido para el comercio e inversiones. Además, según se supo ayer, el primer ministro, Gordon Brown, había escrito a Gadafi para pedirle que Libia actuase «con sensibilidad» cuando Al Megrahi regresase.
«Es vergonzoso»
Las críticas a Trípoli también llegaron desde la Casa Blanca, que advirtió a Libia que envía «un mensaje equivocado» al mundo al recibir como héroe a Al Megrahi. «Es vergonzoso y perturbador ver las imágenes que sugieren que a Al Megrahi se le dio un recibimiento de héroe en lugar de ser tratado como un asesinado condenado», dijo el portavoz Bill Burton. Esa bienvenida «es profundamente ofensiva para las familias de los centenares de personas que murieron en Lockerbie», agregó.
En ese sentido se pronunció también el portavoz de Exteriores francés, Eric Chevallier: «Somos sensibles a los sentimientos de las familias de las víctimas, que quedaron heridos por la acogida dada a Al Megrahi».
En cuanto a la polémica por las excusas presentadas por el presidente suizo a Gadafi para zanjar un conflicto diplomático, los medios helvéticos hablaron de «humillación» hasta «bajada de pantalones», pasando por «rendición» y «capitulación». Y es que el conflicto llevó a la interrupción de vuelos, al congelamiento de la actividad comercial bilateral y a la retirada de los fondos libios.
«Expreso mis disculpas al pueblo de Libia por la detención injusta de diplomáticos libios por parte de la policía de Ginebra», declaró ayer Merz en Trípoli.
Pero el viaje también buscaba la liberación de dos suizos, retenidos desde hace trece meses en Trípoli como venganza de Gadafi por la detención de su hijo Hanibal y la esposa de este en Ginebra, acusados de maltratar a dos empleadas. El regreso de los dos helvéticos a Suiza se espera para dentro de unos días.