Obama no cede en los conflictos con México

Victoria Toro

INTERNACIONAL

La Cumbre de los tres amigos como se conoce popularmente a esta reunión anual, la primera de Obama como presidente, ha resultado ser un mero trámite diplomático.

11 ago 2009 . Actualizado a las 09:42 h.

La cumbre de jefes de Gobierno de Norteamérica se celebró ayer en México con la presencia del presidente estadounidense, Barack Obama, el mexicano Felipe Calderón y el primer ministro canadiense, Stephen Harper. Ningunas de las diferencias entre los tres países pudo solucionarse durante el encuentro.

La Cumbre de los tres amigos como se conoce popularmente a esta reunión anual, la primera de Obama como presidente, ha resultado ser un mero trámite diplomático.

Obama no concretó nada sobre la posible reforma migratoria, ni ofreció soluciones a la prohibición de circular por Estados Unidos a los camiones mexicanos. Tampoco Harper se comprometió a retirar la obligatoriedad del visado para los mexicanos que visitan Canadá.

Los mandatarios trataron sobre asuntos de carácter general más que sobre cuestiones concretas entre sus países. La gripe A que volverá este otoño, la solución al conflicto hondureño, el cambio climático y la crisis económica fueron los ejes de los acuerdos. Además de las felicitaciones a la lucha contra los carteles de la droga, impulsada por Calderón y el compromiso de Obama de reducir el consumo de estupefacientes entre los estadounidenses y de modernizar la frontera entre ambos países. El presidente norteamericano aseguró que «los mayores violadores de derechos humanos son los carteles de droga».

Obama exhortó a «restaurar el orden constitucional» en Honduras y expresó su apoyo al depuesto Manuel Zelaya.

La nota más positiva había sido el anuncio hecho por Obama antes de la cumbre de que no revisaría el acuerdo de libre comercio que rige entre los tres países como había prometido en su campaña.