Escándalo en Alemania al saberse que una ministra utilizó el coche oficial para veranear en España

Rosa Aranda

INTERNACIONAL

La noticia del robo de su Mercedes, valorado en 93.000 euros, desató la polémica

28 jul 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

La ministra de Sanidad alemana, Ulla Schmidt, a quien la semana pasada le robaron el coche oficial mientras veraneaba en la localidad española de Denia, hizo oídos sordos ayer a las numerosas críticas que se escucharon en su país y se defendió asegurando que empleó el vehículo con los permisos legales necesarios, ya que «al fin y al cabo, como ministra de Sanidad, represento al Gobierno».

Schmidt, de vacaciones en la Costa Blanca, explicó ayer a la dirección del Partido Socialdemócrata Alemán (SPD) que utilizó ese coche solo «en el marco de las cláusulas legales» e incluso se ofreció a declarar ante la Cámara baja del Parlamento alemán, el Bundestag.

El asunto se ha convertido en Alemania en un escándalo, a dos meses de las elecciones legislativas. «No es ningún escándalo», dijo Schmidt, pero las críticas arrecian por haber desplazado su vehículo oficial y a su chófer a España, en vez de utilizar uno de la Embajada en Madrid, malgastando dinero público cuando en realidad estaba de vacaciones.

Las voces más críticas, como el partido La Izquierda, pidieron que pague los gastos ocasionados al Estado alemán y exigieron su renuncia a la canciller Angela Merkel (CDU).

El vehículo, un Mercedes Benz valorado en 93.000 euros, recorrió 2.500 kilómetros hasta llegar a Alicante. En Alemania nadie parece entender por qué la ministra decidió traer el coche oficial gastando unos 500 euros solo en combustible, en vez de alquilar uno en Denia. Pero para Ulla Schmidt, la respuesta es sencilla: «Es más económico utilizar mi propio coche que alquilar uno aquí, incluido chófer», enfatizó.

Su conductor está todo el tiempo de servicio, aunque en la agenda de la ministra solo figuran dos visitas oficiales: una a residentes alemanes, en la Casa de la Cultura de Els Poblets, y una entrevista con un alcalde. Ambas son las que parecen justificar el empleo del lujoso coche, cuyo paradero sigue siendo desconocido, según dijo la Policía Nacional en Alicante.

Desde la CDU, Georg Schirmbeck aseguró que la ministra ha «escandalosamente dilapidado el dinero de los contribuyentes haciendo atravesar toda Europa un vehículo oficial y su chófer», a quien le sustrajeron las llaves y el coche.