Ataques de talibanes suicidas en dos ciudades del este de Afganistán causan trece muertes

Khan Mohammad

INTERNACIONAL

Ocho talibanes encuadrados en dos grupos que actuaban por separado perpetraron ataques en Gardez y Jalalabad (este de Afganistán) en los que perdieron la vida cinco policías, además de los insurgentes.

En Gardez, capital de la provincia de Paktia, seis kamikazes vestidos con burkas, varios de ellos armados, intentaron entrar en varios edificios oficiales. Uno de ellos se hizo estallar frente a las oficinas locales de la Dirección de Seguridad Nacional (servicios secretos) matando a tres agentes. Las fuerzas de seguridad mataron a los otros atacantes suicidas.

En la misma región, en Jalalabad, capital de la provincia de Nangarhar, la policía mató a dos kamikazes que intentaban entrar en el aeropuerto, donde hay una base militar de las fuerzas extranjeras y afganas. Un portavoz oficial no pudo aportar más información, pero un médico del hospital de la ciudad indicó que el cadáver de un policía había sido trasladado a ese establecimiento. Ambos ataques fueron reivindicados por los talibanes, que dijeron que en Jalalabad habían matado a varios soldados afganos y extranjeros», un extremo que no se pudo confirmar.

Los ataques tienen lugar en un contexto de fuerte repunte de la violencia en Afganistán que empaña la celebración de las elecciones presidenciales y provinciales, previstas para el próximo 20 de agosto. En este escenario, las tropas británicas registraron la decimoctava baja de julio con la muerte de un soldado en la provincia sureña de Helmand, anunció el Ministerio de Defensa.

Según la web independiente iCasaulties.com, 57 soldados de las fuerzas internacionales han muerto en Afganistán en lo que va de mes. Treinta de ellos eran norteamericanos, lo que significa que este ya es el mes con mayor número de bajas mortales en las filas de Estados Unidos desde que empezó la invasión a finales del 2001.