Un ministro reclama garantías de seguridad nuclear para «un millón de años»

Efe

INTERNACIONAL

Sigmar Gabriel critica la fuga de lodos radioactivos detectada en el depósito subterráneo de residuos nucleares de Asse.

15 jul 2009 . Actualizado a las 21:36 h.

El ministro alemán de Medio Ambiente, el socialdemócrata Sigmar Gabriel, reclamó este miércoles el endurecimiento de las medidas de seguridad en los depósitos radiactivos que, en su opinión, deberían abarcar «un millón de años».

Gabriel, defensor de la sustitución de la energía nuclear por otras fuentes alternativas, criticó este miércoles duramente la fuga de lodos radioactivos detectada anoche en el depósito subterráneo de residuos nucleares de Asse, una antigua mina salina en el norteño estado federado de Baja Sajonia.

La fuga se produce dos semanas después de que la central nuclear de Krümmel se desconectara de la red eléctrica tras sufrir una avería en el transformador de su reactor.

Gabriel ha reclamado desde entonces que las ocho centrales más antiguas de Alemania sean desconectadas en 2012, adelantando así el plazo del acuerdo alcanzado hace nueve años por el ex canciller Gerhard Schröder y el sector, que contempla que la última central de Alemania deje de funcionar entre 2020 y 2022.

El ministro socialdemócrata advirtió también al consorcio energético RWE que cumpla con las medidas de seguridad en la puesta en marcha del reactor de la central Biblis B, que espera entrar de nuevo en funcionamiento este fin de semana tras experimentar problemas en sus circuitos hidráulicos.

«No es correcto volver a conectar un reactor cuando existen problemas», afirmó.

Respecto a la fuga detectada en Asse, la Oficina Federal de Seguridad Nuclear (BfS) subrayó que el escape no amenaza el entorno ni la seguridad de los trabajadores del depósito nuclear, que almacena mas de 127.000 bidones de residuos nucleares de baja y media radiación.

Añadió que durante un control rutinario del depósito Asse II se localizaron limos salinos contaminados en el punto de mayor profundidad de la galería dos, a unos 950 metros bajo tierra.

La BfS explicó que la solución de limos salinos presenta valores de 121 bequereles por litro de cesio 137 y 27.000 bequereles por litro de tritio, cifras que quedan por debajo de los límites de alarma.

En el depósito de residuos nucleares de Asse se almacenaron en 1978 un total de 126.000 bidones con basura atómica de baja radiación y 1.300 bidones de radiación media, aunque se desconoce con precisión su contenido exacto.

Asse fue el primer depósito de residuos nucleares del mundo construido bajo tierra, en este caso aprovechando las galerías de una antigua mina de sal.

Tras reiterados fallos y errores por parte de los gestores del depósito, las autoridades les retiraron la licencia a comienzos de este año y cedieron su administración a la BfS.

Numerosos grupos ecologistas exigen el cierre del depósito de Asse, cuyas condiciones no se atienen a las actuales normativas de seguridad nuclear.